Máxima exigencia

Empieza la Copa del Rey con Voro al frente del equipo y no cabe ninguna confianza


Los futbolistas de Primera División, casi de manera inconsiciente y natural, asumen el reto de enfrentarse a un rival de Segunda División B con la confianza que genera la diferencia de categoría. Por eso es necesario que tengan a alguien creíble al lado que les haga ver la dificultad del envite y les aporte la motivación necesaria para afrontar un compromiso de máxima exigencia. En ese sentido era más preocupante que Nuno estuviera al frente del Valencia contra el Barakaldo que contra el Barcelona. Contra el equipo catalán los jugadores no necesitan demasiados alicientes para dar el máximo de sus posibilidades pero, vistos los precedentes, era difícil imaginar al Valencia de Nuno ante los vascos con el grado de intensidad y compromiso necesarios. Porque el duelo de esta noche en Lasesarre sólo puede acabar bien para el Valencia si los futbolistas blanquinegros igualan en entusiasmo y sacrificio al Barakaldo.

No es un partido trampa porque, en cualquiera de los casos, queda la vuelta para arreglar un posible tropiezo. Además se percibe como prioritario el respeto por un rival que lidera su grupo en la Segunda División B. Al menos Voro insistió mucho en este aspecto durante la rueda de prensa previa al partido.

El Barakaldo, que viste con la casaca amarilla y negra, cuenta con dos futbolistas con pasado valencianista. El hijo del lateral izquierdo de los 80 Revert, Pablo Revert, que también estuvo en las categorías inferiores del equipo blanquinegro, llegó al Barakaldo procedente del Olímpic de Xàtiva el pasado verano. Un año y medio antes lo hizo Quintanilla descartado por Nico Estévez en el Mestalla. Y hay otro valenciano pero, en este caso, procedente del Levante, el lateral izquierdo Carlos Pomares. Esta noche el partido se disputará en el estadio de Lasesarre, de reciente construcción y con un atractivo diseño, con capacidad para 7.960 espectadores y césped natural. El Valencia tendrá que jugar ante un equipo muy competitivo y ante la ilusión de un pueblo de más de 10.000 habitantes que afrontan la cita como una oportunidad histórica de reivindicarse en el mundo del fútbol. El equipo vasco llega al duelo con todos los jugadores disponibles y el entrenador

El Valencia llega al duelo con la principal novedad de Voro en el banquillo y muchas bajas. Hasta diez futbolistas no pueden estar a disposición del entrenador valenciano. Son bajas por problemas físicos Negredo, Rodrigo Moreno, Mustafi, Diego Alves, Feghouli, André Gomes, Piatti, Barragán y Javi Fuego. Por su parte De Paul no podrá jugar al estar sancionado del año pasado.

Voro insistió ayer en su labor de transición. Sólo con su presencia se garantiza un cambio de dinámica pero tampoco tiene tiempo para revolucionar los métodos o inculcar una filosofía muy alejada de lo que se venía haciendo hasta el momento. Evidentemente las bajas van a condicionar mucho el once titular. Orban, que apenas contaba con minutos con el anterior entrenador, apunta a titular. Voro también ha convocado a tres jugadores del filial: Tropi, Rafa Mir y Diallo y alguno de ellos puede salir en once inicial.

Independientemente de los jugadores que elija Voro la clave va a estar en la actitud del equipo. Si el Valencia consigue igualar el ímpetu y la ilusión del rival, lógicamente por la diferencia de calidad, tendrá más de media eliminatoria en el bolsillo. La exigencia es máxima.

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