Carlos Soler, el futbolista total

El canterano del Valencia va retrasando su demarcación en el campo año tras año y cada vez es un jugador más completo


Hace ya tres años y medio el periodista del Levante-EMV Vicente Chilet le dedicó un artículo a un futbolista de la escuela del Valencia. Fue un hecho excepcional porque este medio de comunicación generalista rara vez informa o hace reportajes sobre los jugadores de la cantera. Pero es que el protagonista de la información también era y es excepcional. Carlos Soler nació en Valencia en 1997 y desde los 7 años forma parte de la entidad blanquinegra. En el artículo de Vicente Chilet se destacaba que Carlos Soler llevaba más de 500 goles y 100 asistencias en su trayectoria como jugador de las categorías inferiores del Valencia.

Precisamente, el hecho más destacado de Carlos Soler es que su facilidad para marcar goles no es, ni de lejos, la mejor de sus virtudes. El futbolista valenciano y valencianista (va a Mestalla con su padre desde niño) empezó jugando de delantero centro, después, siendo infantil los técnicos le retrasaron a la posición de mediapunta porque su talento para entender el fútbol no podía limitarse a la finalización. El año pasado, ya en el juvenil B, Rubén Mora le situó de mediocentro organizador y este año en el juvenil A Rubén Baraja le ha utilizado como mediocentro defensivo. Carlos Soler se ha ido adaptando a cada demarcación con sorprendente facilidad, conservando las características que le hacían destacar en posiciones más adelantadas (olfato goleador y último pase) y añadiendo recursos para seguir despuntando como centrocampista. Esta temporada Carlos Soler ha sido la manija y la brújula del equipo de Baraja. Incrustado entre los centrales, la responsabilidad de sacar el balón jugado desde atrás ha recaído sobre él. Su capacidad para distribuir en corto y en largo, su visión de juego, su madurez y su inteligencia en el campo le han permitido asumir su nuevo rol con naturalidad. Carlos Soler es un jugador elegante capaz de entender qué necesita el juego en cada momento. Como mediocentro defensivo ha aprovechado su buena colocación para convertirse, también, en un baluarte a la hora de recuperar el balón.

El futbolista valencianista ha visto premiado su esfuerzo jugando dos partidos con el Mestalla a final de temporada cuando el filial valencianista se jugaba la permanencia. Es más que probable que el año que viene pase formar parte del equipo dirigido por Curro Torres. Antes del artículo en Levante EMV Carlos Soler ya había alcanzado cierta relevancia mediática al ser premiado como mejor jugador del torneo internacional de Arona en la Navidad de 2009.

Pocas recomendaciones se le pueden hacer a Carlos Soler más allá de que siga como hasta ahora. El camino para llegar a la élite está plagado de trampas. Él tiene la cabeza muy bien amueblada y su entorno familiar le ayuda a tener los pies en el suelo.

Un comentario

  1. Pingback: Carlos Soler, llegó la hora - Diario de Mestalla

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