Nada que reprochar, sólo a la suerte

No pudo ser y no por falta de méritos. El Valencia hizo un partido muy completo y acumuló más ocasiones de gol que el Atlético pero el equipo madrileño hizo cumplir el tópico de que ante los grandes no se puede perdonar.


La principal novedad en el once titular del Femenino fue la inclusión de Mituse en el interior izquierdo. Leila. pues, jugó de lateral. Esto sugería un planteamiento más ofensivo por parte del Valencia y así se reflejó sobre el terreno de juego. El equipo dirigido por Crisitian Toro salió al campo queriendo asumir el protagonismo. A diferencia de los partidos contra los otros equipos punteros de la Liga como Levante, Athletic o Barcelona, las blanquinegras buscaban llevar el peso del encuentro. Obviamente con precaución ante el potencial ofensivo de las colchoneras. Ivana, en ese sentido, dio seguridad a la zaga valencianista: estuvo bien en el corte y sacó el balón desde atrás con claridad. El partido estaba bastante igualado con los dos equipos estudiándose. Arantxa asumió el protagonismo en ambas porterías. Primero en la del Valencia sacando un balón bajo palos en el minuto 25; y después en la del Atlético por partida doble rematando de cabeza dos córners con mucho peligro. A falta de un minuto para que acabara el primer periodo una gran combinación entre Mari Paz y Monforte acabó en la banda izquierda para el centro de Leila. Por poco no llegó al remate la 9 valencianista. El árbitro señalaba el camino a los vestuarios y la sensación que quedaba era que el equipo blanquinegro había cumplido a la perfección con el partido diseñado por su entrenador.

En la reanudación el Valencia aumentó su presión sobre la portería atlética. La ambición por la victoria llevó al equipo dirigido por Crisitan Toro a encerrar a su rival en su campo. En el minuto 50 un centro de Gio desde a izquierda se paseó en paralelo a la línea de gol. En la jugada siguiente llegó la ocasión más clara del partido para las valencianistas. Anita Amo hizo una doble combinación con Mari Paz y se internó por la parte derecha del área. Una jugada espectacular que la centrocampista no pudo culminar cuando se encontraba sola ante Lola Gallardo. El disparo de Anita salió ligeramente desviado. El Valencia estaba apretando buscando la victoria descaradamente. En el 65 Monforte realizó una gran jugada en línea de fondo y su centro desde la izquierda fue rematado por Anita Amo. Lola Gallardo tuvo que emplearse a fondo para detener el disparo. Mediada la segunda parte el Atlético de Madrid recuperó el pulso del partido y la contienda se volvió a igualar. Las colchoneras amenazaban al contragolpe y a las blanquinegras les empezaban a pesar el sobreesfuerzo. Cristian Toro decidió mover el banquillo: entraron Naiara por GIo, Paula por Mitsue, Trueno por Anita y Marta Mateos por Leila. El equipo quedó reconfigurado con Mulán jugando en el lateral izquierdo y Arantxa ocupando la posición de central. Cambios ambiciosos y con un matiz ofensivo. Sin embargo, la apuesta por buscar la victoria no tuvo recompensa. En el minuto 77 un balón de Jade sorprendió a Salo y Amanda le ganó la espalda,. La centrocampista internacional encaró a Mariajo y definió a las redes. El Valencia, lejos de hundirse, se lanzó a por el gol del empate con la bravura y la convicción que le caracteriza. Primero Naiara conectó un tremendo disparo que acabó en el travesaño tras ser despejado por Lola Gallardo. Un minuto después el árbitro anuló un gol por fuera de juego a Mari Paz que se encontraba en posición, sino legal, por lo menos dudosa. El asedio no tenía premio. Conforme se acercaba el final el gol pudo caer de cualquier lado. El Atlético a la contra con el Valencia volcado dispuso de dos buenas oportunidades. Por su parte, las valencianistas siguieron intentándolo, sobre todo, en acciones de a balón parado. Ivana lanzó un disparo ligeramente desviado por encima del travesaño y Marta Mateos tuvo la última tras saque de esquina. No pudo ser pero no por falta de méritos.

El Alético de Madrid con esta victoria adelanta al Valencia en la clasificción. Crisitan Toro, de todas maneras, dice que él apenas mira la tabla. Ése, tal vez, sea parte del secreto del equipo: disputar cada partido como si fuera único.

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