Licencia para soñar

Las jugadoras ejecutaron a la perfección el plan diseñado por Cristian Toro para contrarrestar al poderoso Athletic. Las valencianistas cedieron el balón y se replegaron haciendo un trabajo colectivo inmenso que les permitió contener el caudal ofensivo de las bilbaínas. El acierto de Gio y Mari Paz arriba fue la guinda necesaria para obtener un triunfo que reafirma a las blanquinegras en las posiciones de arriba.


El partido se presentaba como una prueba de fuego para conocer el verdadero potencial del Valencia. El equipo dirigido por Cristian Toro ya no sólo gana a rivales de nivel parejo o teóricamente inferiores. Este mediodía venció claramente al Athletic Club, el equipo con mayor masa social del campeonato, segundo más laureado de la historia y segundo en Liga tras vencer por cero a cuatro al Levante la pasada jornada.

Cristian Toro alineó un once diseñado para el trabajo y la solidez defensiva. Arantxa, habitual central jugó de mediocentro defensivo y Leila, lateral izquierdo, lo hizo de interior. Las jugadoras blanquinegras no tuvieron problema en darles el control del esférico a las bilbaínas, hoy con uniforme azul. No hace falta haber visto muchos partidos del Athletic para darse cuenta de que es un equipo poderoso. Los golpeos de balón, los conceptos futbolísticos en cuanto a disposición y movimientos y  la calidad individual de las jugadoras se hacen patentes en el momento en que empieza a rodar el cuero. Pero las futbolistas vascas, apoyadas por alrededor de 50 aficionados, no lograban inquietar la portería de Mariajo. Hacían transitar bien el balón pero no tenían profundidad. Esto era debido al trabajo defensivo desempeñado por las valencianistas. Con un grado de concentración enorme, un espíritu de sacrificio sobresaliente y una solidaridad y una fe admirables tapaban todos los huecos y contenían las embestidas de las ‘leonas’. Las pocas veces que el Athletic consiguió llegar a portería apareció Mariajo. La guardameta valencianista realizó una parada a bocajarro a mitad de la primera parte que cambió el signo del partido. El equipo entrenado por Cristian Toro apenas llegaba al área rival pero la primera vez que lo hizo estuvo a punto de marcar. Mari Paz robó un balón a la central y encaró portería. Su regate hacia fuera le dejó sin ángulo y no pudo culminar la acción en gol pero era un aviso importante sobre la capacidad del Valencia para generar peligro. En la segunda llegada Gio lanzó un disparo desde 30 metros que sorprendió a la portera vasca por alto. El Valencia conseguía ponerse por delante en el marcador y el partido diseñado por Cristian Toro se cumplía en todos sus extremos.

El técnico argentino habló en la previa de que sus jugadoras tendrían oportunidad de hacer algo positivo si conseguían funcionar como un equipo. Conceptos vacíos  en boca de otros entrenadores pero que adquieren todo su sentido cuando quienes ejecutan el plan son las futbolistas del Valencia. La segunda parte siguió con la misma tónica. Las jugadoras del Athletic se desesperaban porque no eran capaces de perforar la maraña defensiva del Valencia. Constantes ayudas, anticipación, mayor intensidad… El paso de los minutos, en vez de suponer un desgaste físico que permitiera a las bilbaínas encontrar hueco, significaba, por contra, el refuerzo de la posición del Valencia sobre el campo. Mediado el segundo periodo el Valencia consiguió poner tierra de por medio en el marcador. Una gran jugada por la banda de Anita acabó con un centro templado que Mari Paz remató de cabeza a las redes La garantía del gol, la 9 valencianista nunca falla. El Athletic continuaba intentándolo pero, si no eran las centrales, era Mariajo la que evitaba el peligro. Las jugadoras de Cristian Toro estaban cómodas sobre el campo y Monforte imponía su criterio en el centro de la cancha. Es imposible destacar a una jugadora porque todas estuvieron magníficas. El partido de Arantxa, sin embargo, es para enmarcarlo. Su trabajo ejemplifica el del equipo. Así las cosas llegó el tercer gol. Un malentendido entre la defensora del Athletic y la portera fue aprovechado por Mari Paz para llevarse el balón y marcar a puerta vacía. El partido quedaba sentenciado aunque aún hubo tiempo para que Mariajo realizara alguna que otra parada de mérito. 

El Femenino vuelve a romper sus límites. Tras perder contra el Levante hace dos jornadas demuestra que es capaz de ganarle a cualquier equipo.

 

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