100 días conquistados

Si me he de quedar con algo de estos 100 días, me quedo con la ilusión generada en torno a este equipo, y eso es un intangible, pero el mejor motor para un club que se nutre de aquellos que sienten en la grada.


100 días de Mériton, 100 días del máximo nuevo accionista del Valencia, 100 días de cambios en un club al que le hacía falta, no sólo por necesidad sino también por subsistencia.
100 días en los que el club se ha transformado hacia una modernidad que bien le hacía falta, 100 días en los que se está cambiando un club anclado en el pasado hacia un club más profesional, internacional y acoplado a unas necesidades acordes al contexto en el que nos tocó vivir.

El salto cualitativo de la plantilla supera a las anteriores sobradamente. Bien es cierto que "en diners, torrons", bien es cierto que esta plantilla dispone de un factor que es tan importante como lo que ha costado: juventud, divino tesoro, un tesoro que significa querer crecer y superarse.

Todo esto es indudable, y por eso, el valencianista ha de estar satisfecho por este cambio, con el estadio…

Más allá de lo que se muestra en el verde, también hay que poner en la lista lo societario. 100 días en los que Peter Lim, a esta hora, ha pagado 26 millones de euros por las acciones, ha prestado 100 millones de euros al Valencia, del que sacara un rédito para sus arcas de 24 millones de euros, y ha aportado unas solvencias crediticias para el club que antes no tenía.
Para mí, esa es la mejor de las noticias: el Valencia vuelve a tener capacidad de endeudamiento, de crédito, porque seamos sinceros, el Valencia sigue debiendo el crédito a Bankia y además 100 millones a Mériton. Eso también es indudable. Al igual que por fin se pagará, a 10 años, la permuta de los terrenos del nuevo estadio. Que alguien dirá que cómo el ayuntamiento de Valencia permite que el club, cuyo dueño es un multimillonario, no le obliga a pagar todo de golpe. Podrán tener razón, viendo las urgencias que nos ponen para el pago de alguna deuda a los ciudadanos de a pie.

Son 100 días que, sabiendo de donde venías, son 100 días positivos, pero no por el mero hecho de comparar hemos de obviar los días venideros. Es decir, aquello de " y Llorente, es que con Llorente…". Sí, es verdad, con Llorente había una dejadez de funciones alarmante, pero eso no es excusa para todo.

En junio llegan los primeros exámenes y uno de ellos es el de los pagos: los 30 de Negredo, los de Rodrigo, los de André Gomes… Que alguno dirá, da igual, está Lim. Pues sí pero no, porque ese dinero ha de salir de las arcas del Valencia, no de otras, y si sale de otras, habrá que devolverlas porque así lo manda la ley. Unos pagos a los que habrá que sumar fichajes, o los atípicos más Champions que suben como la espuma, de 0 a 100. O te vuelve a prestar dinero el máximo accionista, he dicho prestar, porque si no el fair play será difícil saltárselo.
Claro, uno cuando lee esto último quizá piense en negativo, pero si el accionista quiere cobrarse aquello que prestó, necesitará que su club genere dinero, y sólo se genera dinero si la pelota entra, y hasta el momento lo está haciendo, y eso ayuda, mucho.

100 días de tranquilidad, de cambios, quizá más de los que pensaba, sólo espero que esa relación Valencia-Meriton tenga miles de días. Quizá, sí es así, alguno algún día encuentre un sponsor para la camiseta.

Pero más allá, si me he de quedar con algo de estos 100 días, me quedo con la ilusión generada en torno a este equipo, y eso es un intangible, pero el mejor motor para un club que se nutre de aquellos que sienten en la grada.

Vayamos a lo deportivo. Me apasionan los que se dedican a esa nueva profesión aparecida en Twitter, red social que antes molaba más, como las chaquetas con borreguillo, profesión que yo califico como arqueólogos de tuits. Unos arqueólogos que intentan buscar algo que dijiste hace ‘x’ tiempo desmintiéndote a ti mismo. Si fuera matemático sería grave que me desmintiera pero tratándose de periodista deportivo, piénsenlo bien, es incluso lógico. Y más cuando se trata de tuits referentes a partidos y de las sensaciones del mismo.
¿A qué viene esto? Pues a colación de aquellos que creen que en el fútbol sólo se puede tener una sola opinión y de ahí no puedes salir. Si "rajas" de un partido, de un sistema, de un juego, ya no puedes decir que ahora la cosa funciona. Resulta que hace un mes este equipo me daba unas sensaciones muy diferentes a las que hoy acontecen. Si que creo que el equipo puede jugar mejor, pero ahora por lo menos, el Valencia tiene un patrón claro en lo que se refiere a su fútbol, defensa, mucha defensa. Este Valencia confía su suerte a su zaga y al sistema que lo rodea, y le funciona, y si además a eso le sumamos que el nivel de competitividad del equipo ha subido ostensiblemente, pues nos encontramos con un Valencia que es capaz de ser tercero y quién sabe si algo más.

Un abrazo canallas.

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