Se retira uno de los grandes de la Historia

El ex central del Valencia CF anuncia su retirada después de probar suerte en el fútbol indio y entrenar con un equipo de Tercera Divsión.


Aunque Marchena reivindicara su última experiencia en la India "es la oportunidad de seguir compitiendo: yo no me voy a jugar por jugar" (declaró en una entrevista en Público), lo cierto es que su último equipo en la élite fue el Deportivo de la Coruña con el que logró el ascenso marcando el gol decisivo en el último partido. Antes, había jugado en el Villarreal, el Benfica y el Sevilla. Pero Marchena, sin duda, fue y será jugador del Valencia CF. En el equipo blanquinegro desarrolló la mayor parte de su carrera y logró cinco títulos. Además, como jugador de la disciplina del Valencia fue campeón de Europa y del Mundo con la selección española.

Marchena era un defensa muy completo. Duro, eficiente, rápido en el corte, poderoso en el juego aéreo y con una gran capacidad para jugar el balón desde atrás y un desplazamiento en largo preciso. Por eso, no era raro que sus entrenadores lo utilizaran de mediocentro.

Para saber cómo se desenvolvía Marchena sobre el terreno de juego se puede recordar la Final de la Copa de la UEFA frente al Olympique de Marsella. El Valencia ganó aquel partido en los primeros minutos. Nada más empezar Ayala le dio con el codo a Drogba en un salto y, en el minuto 13, Marchena le hizo una entrada salvaje al delantero marfileño cuando el árbitro había parado la acción previamente. Pierluigi Collina, el colegiado de la Final, no amonestó a ninguno de los dos valencianistas. Así, además de marcando goles, se ganan los partidos y para eso Marchena tenía un don. Un futbolista odiado por los rivales y amado por su hinchada.

En la primera Eurocopa que ganó España Luis Aragonés hablaba de "Marchena y diez más". Era un jugador con carácter que marcaba la identidad del grupo. Un defensa rudo con una capacidad técnica envidiable. Ya destacó en las categorías inferiores de la selección siendo campeón del Mundo sub-20 en el 99 y medalla de plata en las Olimpiadas de Sidney en el año 2000. Entonces jugaba en el Sevilla y se hablaba del interés del Bayern de Munich porque Bekenbahuer se había enamorado de su jerarquía y de su capacidad para iniciar las jugadas con criterio. Sin embargo, el joven Marchena acabó recalando en el Benfica. En Portugal estuvo un año acumulando experiencia y en el verano de 2001 llegó al Valencia en un intercambio por Zlatko Zahovic. En la capital del Túria Marchena vivió la última etapa de éxitos del club blanquinegro. Jugó 319 partidos y marcó 11 goles conquistando dos Ligas, una Copa del Rey, una Copa de la UEFA, una Supercopa de Europa y un lugar de privilegio en la historia del club.

Marchena también destacaba fuera del terreno de juego por ser una persona preocupada por su propia formación. En la entrevista a Público del pasado mes de septiembre dijo que le gusta "el arte. Me gusta pintar. Estudié Turismo y ahora estoy estudiando Nutrición, porque mi vida es inseparable de los libros. Los libros, incluso, me han hecho mejor futbolista, me ayudan a conocer. Es más, me permiten conocer. La cultura, para mí, es un estilo de vida muy recomendable".

Después de su exitosa etapa como blanquinegro se fue al Villarreal por una cantidad de dinero ridícula, devaluado por el propio club pese a haber sido recientemente campeón del Mundo en el verano de 2010. Marchena, en su marcha, muy alejada escénicamente de lo que merecía, declaró que para él sería "un orgullo si el dinero de mi traspaso sirve para poner un ladrillo del nuevo estadio". Después de estar en Castellón llegó su etapa en Coruña, un año en blanco y su aventura india. Apenas estuvo unos meses en el país asiático y volvió a España para entrenar con el Gerena de Tercera División. Hoy ha comunicado que cuelga las botas. Se marcha uno de los nuestros. Uno de los mejores que hemos tenido.

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