Soñar es gratis

El Valencia se enfrenta al líder de la Liga con el equipo a medio hacer. El Barça se ha mostrado vulnerable esta temporada y el equipo de Pizzi debe empezar a sumar puntos cuanto antes.


Tomar el partido de ida como referencia habla bien a las claras de la transformación que ha sufrido el Valencia en una vuelta. Braulio era el director deportivo, Djukic el entrenador y en el once titular estaban Rami, Guardado, Banega, Canales y Postiga. Hoy ninguno de los siete estará en el Nou Camp, los siete están fuera del club de Mestalla. El Valencia está mudando de piel y sólo la imprevisibilidad intrínseca del fútbol le da posibilidades de sacar un buen resultado en Barcelona. Eso y la ambición declarada de su entrenador. También ayuda que el Barcelona es un equipo menos fiable este año.

El equipo dirigido por el Tata Martino perdió en Bilbao hace relativamente poco, sufrió en casa para ganarle al Villarreal y empató hace dos jornadas contra el Levante. Aún así siguen siendo líderes en la clasificación. El entrenador argentino le ha dado al equipo más variantes de juego y, en buena lógica, no aspira a la excelencia del Barça de Guardiola. Martino ha hecho de las rotaciones su seña de identidad más notable. Sin embargo, esta tarde, a excepción de Iniesta que jugó en Copa frente al Levante y de Neymar lesionado, el Barça saldrá con su equipo de gala.

Enfrente, el equipo de Pizzi fluctuará entre las precauciones que exige el equipo culé y la necesidad de encontrar una identidad que pasa por ser protagonista de los partidos. El técnico valencianista prepara un centro del campo con Javi Fuego y Oriol para ahogar el fútbol culé. Parejo será el encargado de canalizar el juego y arriba Feghouli, Piatti y Alcácer deberán convertirse en puñales si el Valencia quiere aspirar a llevarse algo positivo del Camp Nou. Vargas esperará su oportunidad en el banquillo donde también estará el canterano Portu. Pizzi, a lo largo de la semana ha puesto especial atención en las jugadas a balón parado. Por ahí el Valencia puede hacer daño al rival siempre y cuando sea capaz de contener sus embestidas.

Por lo menos, la excusa de la inestabilidad social no sirve para este partido. El Barcelona también vive inmerso en una crisis tras la dimisión de su presidente.   

El día en el que murió Luis Aragonés el Valencia sueña con una victoria en Barcelona. Seguro que para conseguirla el equipo se deberá parecer al que, en su día, armó el sabio de Hortaleza desde el banquillo de Mestalla.   

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