Mestalla entra en escena

La competición oficial vuelve al templo y el Valencia debe hacer de su casa un fortín. Nuno no podrá contar con De Paul y parece difícil la presencia de Rodrigo Moreno.


El partido contra el Milan en el Trofeo Naranja y el entrenamiento a puerta abierta del pasado miércoles son los precedentes más cercanos para constatar la capacidad de seducción del nuevo Valencia. Ambos hechos tienen, además, el factor común de Mestalla. El estadio valencianista ha sido objeto de un cambio sustancial pero su magia sigue intacta. Probablemente, el coliseo adyacente a la vieja acequia que le da nombre presente el mejor aspecto de su historia en un momento culminante para el club. Estamos a las puertas del desembarco de Lim pero su proyecto ya se puede apreciar en el campo y fuera de él. La ilusión se ha desatado entre la afición y queda que el equipo la retroalimente. Esta noche es la oportunidad para empezar con el pie derecho esta nueva etapa.

El rival será el Málaga, curiosamente, un posible espejo donde nadie se quiere mirar. El equipo andaluz vivió hace cuatro temporadas una situación similar a la que está viviendo actualmente el Valencia: la adquisición por parte del club de un nuevo propietario con la chequera dispuesta para hacer una plantilla de ensueño. Así fue los dos primeros años pero el nuevo dueño se cansó pronto de su juguete porque el verdadero objeto de su negocio, la construcción de un puerto deportivo en la ciudad malacitana, se fue al traste. Ahora el Málaga tiene como principal objetivo mantener la categoría. De aquel tiempo de esplendor quedan algunos rescoldos que siguen brillando. Nuno, en la rueda de prensa previa al partido, destacó la labor de Roque Santa Cruz, un delantero de talla internacional fichado en la época de ilusiones. También está en el medio del campo Camacho, un buen futbolista procedente del Atlético de Madrid que también formó parte del proyecto de un Málaga de Champions. Pero poco más. Aún así, aunque el conjunto andaluz haya bajado su inversión y sus pretensiones clasificatorias se trata de un equipo competitivo con un entrenador, Javi Gracia, que ya ha demostrado su solvencia en Primera División. Tampoco se puede decir que el Málaga haya renunciado al mercado de fichajes aunque los nuevos jugadores tienen un perfil más bajo que en años anteriores. Saltarán al terreno de juego de Mestalla el futbolista cedido por el Liverpool Luis Alberto, el joven extremo portugués Horta o los laterales Rosales y Boka. El cuadro malacitano empezó la Liga ganando al Athletic en La Rosaleda. Es decir, confianzas las justas. Javi Gracia tendrá dos bajas sensibles porque en el partido contra los vascos Antunes y Duda fueron expulsados y cumplen partido de sanción.

Por su parte, el Valencia lo tiene claro en palabras de su entrenador "no hay nada más importante que ganar mañana". Siempre es importante empezar bien pero cuando el cuerpo técnico es nuevo y la plantilla ha sufrido una remodelación radical la victoria se antoja imprescindible para asentar las bases. El equipo se presenta ante su afición en partido oficial y las previsiones son optimistas por diversos motivos. Hasta el momento el Valencia de Nuno está dejando buenas sensaciones. El entrenador portugués ha querido empezar la casa desde los cimientos. Con un discurso alejado de quimeras compitió en verano contra los grandes de Europa de tú a tú y, en el primer partido de Liga rescató un punto del Pizjuán con un hombre menos en una lección de carácter. Se hablaba antes de su llegada de que el técnico protugués había enamorado a Peter Lim por sus modernos métodos de trabajo pero, tras dos meses al frente del Valencia, Nuno ha destacado más por aplicar el sentido común que por innovar. El técnico valencianista, de hecho, prepara sus sesiones de entrenamiento en función de tres conceptos que quiere que su equipo mecanice en el campo: presión, robo y salida rápida buscando el gol con verticalidad. Para ello repite una y otra vez los mismo ejercicios día tras día. Algo básico, necesario para que un equipo adquiera una identidad definida pero alejado de los métodos revolucionarios que algunos propagaban. Y casi mejor porque hay una máxima irrefutable que habla de que en el fútbol lo difícil es hacerlo fácil. Así las cosas el técnico llegó con la idea de jugar con un 4-4-2 con dos mediocentros con un perfil ofensivo. Sin embargo, el paso de los días, de los partidos y las diferentes probaturas han llevado al entrenador portugués a considerar que el sistema que más beneficia al Valencia es el 4-3-3 que se podrá ver en Mestalla esta noche. El equipo será el mismo que jugó la semana pasada en Sevilla con la excepción de Rodrigo que, previsiblemente, no podrá participar por lesión. Y no es de extrañar que haya pocas novedades. La defensa rindió a un nivel inmejorable en el Pizjuán y en el centro del campo hay pocas alternativas al trío formado por Javi Fuego, Parejo y André Gomes. Es pronto para que Zuculini debute como titular aunque posiblemente tenga minutos a lo largo del partido. En ataque, la baja de De Paul resta posibilidades para hacer cambios y la ausencia de Rodrigo será suplida por Feghouli.

Así pues, todo está preparado para que el nuevo Valencia eche a andar ante su afición. La expectativa es máxima y ha llegado la hora de empezar a disfrutar. Benvinguts a Mestalla!  

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