Mulán: “Estamos como hace cuatro años, el equipo que teníamos de amigas “

Nuria Sánchez ‘Mulán’ (Castellón, 1990) es una futbolista capaz de jugar en cualquier posición de la defensa. La versatilidad es, sin duda, una de sus virtudes. Pero tiene más: es muy difícil verla cometer un error, siempre está concentrada y tiene recursos técnicos para sacar el balón jugado. Su físico liviano lo compensa sobradamente con su buena colocación y su valentía. Además, su carácter es paradigma de la identidad que define a este equipo. Mulán es solidaria, luchadora y positiva.


– ¿Nuria?… ¿Nuria Sánchez?… ¿Mulán?

Así es, me pusieron ese mote hace cinco años o así. Me lo puso Trueno, María Martí, cuando jugábamos en la selección valenciana y en el mundillo del fútbol me conocen por Mulán.

– ¿Le gusta?

Sí, al principio no mucho pero ya me he hecho con el mote.

– ¿Cómo empezó en el mundo del fútbol?

Yo soy de Castellón y empecé jugando en el Tonín, un equipo de chicos, cuando tenía siete años. Antes de entrar en ese equipo mi madre me apuntó a ballet y duré dos semanas. Hasta los 12 años jugué con el Tonín y luego me fui al Castellón porque ya no podía seguir con los chicos. Después pasé al Villarreal que fue cuando jugué con la selección valenciana. A continuación, estuve en el Marítim y después en el Valencia.

– Antes de entrar en el Tonín imagino que ya jugaba usted en el colegio

Esa chispa de jugar en el colegio todas la hemos tenido. Llegaba la hora del recreo y te ponías a jugar con un balón o con una botella, con lo que fuera. Siempre que lo cuentas con las compañeras todas dicen 'yo también he vivido eso', todo chicos y tú. Que te elijan la primera y que los demás digan 'pero si es una chica'. Es machismo que hoy en día se está paliando. Hay más chicas que juegan al fútbol y el fútbol femenino es más conocido.

– Los que decían 'pero si es chica' cuando la veían jugar se tragaban sus palabras..

Sí, algún cañito les caía (risas)

– Siendo de Castellón jugó en el Marítim

Tenía amigas en la selección del Marítim y del Colegio Alemán (antiguo VCF Femenino) y al final  me decidí por el Marítim.

– ¿Pero cambió usted su lugar de residencia?

Me vine a estudiar aquí. La carrera que yo quería hacer no estaba en Castellón y por eso me tuve que decidir entre el Colegio Alemán y el Marítim. Mis padres siempre me han inculcado que los estudios son lo más importante

– ¿Cuándo llega al Valencia?

En 2010. La segunda temporada de existencia del Valencia. No me he movido de este equipo y será por algo.

– Sólo por el nombre, jugar en el Valencia debía ilusionarle…

De hecho, cuando el Colegio Alemán se transformó en Valencia, todo el mundo aumentó sus expectativas. Ahora ya estamos luchando en la parte alta de la tabla, donde corresponde. Antes luchábamos por los puestos de descenso pero ahora se ve un Valencia que representa al club, que va a la par con el equipo masculino

– ¿En su primera etapa el Valencia no era tan atractivo?

Sí que lo era. Yo venía de Segunda División y hay mucha diferencia. En Segunda no se sabe a lo que se juega. Sabes que cuando llega el fin de semana tienes que ponerte las botas y salir a jugar pero poco más. En Primera División toda la semana piensas en ese partido, analizas al rival y lo preparas.

– ¿Cómo ha cambiado el club en los dos últimos años?

Lo primero es valorar lo que se sigue manteniendo que es el espíritu de humildad. Estamos en el vestuario y se nota de dónde venimos. Muchas compañeras dicen que en otros equipos no sucede. Por eso somos un grupo tan fuerte. Lo que ha cambiado son las infraestructuras, la ropa que nos dan, la nutrición… todo lo que te puedas imaginar se ha cambiado. Es un equipo totalmente diferente. Ahora ya casi no lo valoramos pero el año pasado nos mirábamos y decíamos 'que estamos aquí en Paterna'. La gente que ha llegado este año lo asume con normalidad pero cuando hablo con otras compañeras en los viajes largos nos sorprendemos de dónde hemos llegado. Antes no nos conocía nadie y ahora vas por la calle y hay gente que te reconoce. Es un sueño que se ha hecho realidad. No vives de esto pero cada vez se parece más al fútbol de los chicos.

No vive de esto… ¿A qué se dedica?

He estudiado Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, el año pasado hice un máster de Educación para ser profesora y este año estoy estudiando dos másters y un doctorado. Apuesto cien por cien por mis estudios pero espero que éste sea el último año y poder centrarme en trabajar.

– ¿Cobra algo del Valencia?

Sí, algo cobramos…

– Jugaba al fútbol sala en la selección de la Universidad ¿Cómo lo compatibilizaba con el Valencia

Teníamos un entrenamiento de fútbol sala a la semana pero no iba porque corres el riesgo de lesionarte. El fútbol sala es un deporte diferente, te obliga a pensar más y me ha ayudado en el fútbol a ser mejor técnicamente

– Iba sólo a los partidos de la Universidad en plan Romario…

Llegar, salir al campo y marcar (risas). Los partidos eran entre semana y podía jugar aunque alguna vez tuviera entrenamiento después. Dos horas de partido y después a entrenar…

– La fuerza del Valencia está en el vestuario

Yo pensaba que conforme hubieran mejoras en el equipo la cosa iría cambiando. Entraría gente nueva de otros clubes más fuertes y que cambiaría esa mentalidad. Pero no, se sigue manteniendo. No sé si es mérito de las que estaban o de las que vienen pero se quita una pieza del puzzle y entra otra que cuadra perfectamente. No sé si es porque han afinado en la búsqueda de las chicas que han venido pero es la leche. Estamos como hace cuatro años, el equipo que teníamos de amigas.

– El año pasado llegaron futbolistas más contrastadas en un proyecto a largo plazo. Se suponía que debía ser un año de transición pero…

Rompimos las reglas. El último partido de Liga, que era la diferencia entre quedar terceras o sextas, fue una pena. Pero fue espectacular. Al final de la Liga hubo bajas pero estuvimos ahí luchando como si no hubiera un mañana. Al fin y al cabo es nuestra mentalidad. Partido a partido y no sabemos cuál es el siguiente rival.

– Y este año siguen mejorando las estadísticas ¿No tienen techo?

No es que no tengamos techo. No lo pensamos. No pensamos que llevamos nueve partidos sin perder. Hemos ganado al Barcelona pero eso se queda ahí, ya ha pasado. Nadie nos exige ganar todos los partidos pero, poco a poco, nosotras mismas nos presionamos. Antes de salir a los partidos nos miramos y nos convencemos. Los partidos en los que a priori somos favoritas vamos con esa presión: hay que disfrutar, hay que pasárselo bien pero hay que meterles los goles que hagan falta.

– ¿Es ya el Valencia un grande de la Liga después del Athletic y el Barça?

No creo que sea un grande. Al Barça y al Athletic se les puede ganar pero hay que hacer el partido perfecto. Dentro de unos años podemos ser uno de los equipos punteros pero poco a poco. Si nos metemos en la cabeza que tenemos que ser terceras podría ser perjudicial para el equipo.

– Usted es protagonista de la nueva dimensión que ha tomado el equipo Femenino en el club ya que su imagen sale en uno de los paneles que rodea el nuevo Mestalla. En el vídeo de VCF Play decía que no se lo podía creer ¿Se lo cree ya?

La verdad es que no. Me marcó mucho verlo. Cuando llegamos al vestuario le decía a Claudia, la otra jugadora que aparece, 'estamos ahí ¿eh?' y ella me decía 'que ya, que lo has dicho ya ocho veces'. Ella viene del Atlético de Madrid y a lo mejor está más acostumbrada. Muchos amigos me mandan 'sefies' conmigo detrás y mi madre ha viajado de Castellón para verlo  

– Cada vez se le está haciendo un poco más de caso al fútbol femenino…

Sí y me gusta ver esto. Las que llevamos tiempo jugando no lo hemos vivido nunca y estamos notando la evolución Ahora sí se ha dado un paso y dentro de dos años habrá que dar otro más. El fútbol femenino en el futuro se podrá comparar un poco más con el masculino. Los jugadores del Valencia ahora saben que hay un equipo femenino. Hablan con nosotras alguna vez y esto es una familia

– Pablo Piatti, contra el Sant Gabriel, fue a verlas…

Sí, estaba en la grada. Y Negredo también vino a vernos contra el Rayo Vallecano

– Lo que no sé es si iba con ustedes o con el Rayo.

(Risas) Eso ya no lo sabemos

– La Selección Española se ha clasificado por primera vez al Mundial…

Antes el desconocimiento del fútbol femenino era muy grande. Se han ido acumulando cosas para que esto vaya para arriba. Es el momento y hay que aprovecharlo para que esto crezca todo lo que se pueda. Este es el momento del fútbol femenino y todas las jugadoras tenemos que apretar, siempre que se pueda dar un paso más hay que darlo porque todavía queda mucho por avanzar.

– Juega de central y de lateral derecha e izquierda ¿Qué posición prefiere?

Me es indiferente. Tengo mecanizadas ya las dos posiciones y lo bueno es trabajarlas, no ser central todo el rato, así no pierdes los automatismos. Si te centras sólo en una posición y luego te ponen en la otra vas un poco perdida. No tengo preferencia y siempre he jugado de defensa.

– ¿En qué jugadoras y qué jugadores se fija?

No me suelo fijar. Tengo muy presentes a mis compañeras. Son las que más me tienen que transmitir para también intentar transmitirles yo a ellas. Me gusta fijarme en ellas para conocerlas más e intentar aportarles cuando lo necesiten.

– Dentro del campo todas se animan constantemente pero en su caso más…

Sí, no tanto por ellas sino por mí. De esa forma siento que estoy más concentrada en el partido y además puedo apoyar a mis compañeras. Es lo que quisiera que hicieran conmigo, siempre se lo digo 'yo mucho hablar pero vosotras también decidme algo'. Cuando estás en el partido y ves a alguna más decaída o que acaba de fallar hay que animarla hasta el final aunque luego yo no pueda correr. Ésa es la dinámica que tenemos. Apoyar a la que tengo a mi lado y que ella apoye a la que tiene a su lado.

– ¿En qué ha mejorado el equipo con respecto al año pasado?

El año pasado sabíamos a lo que jugábamos pero este año lo tenemos clarísimo. Es nuestro juego. Tenemos diferentes maneras de afrontar los partidos, diferentes sistemas y nos amoldamos a la perfección. Dependiendo la jugadora que haya sobre el campo cambia el sistema y hay muchas posibilidades. Yo escogería a las jugadoras que tenemos ahora para el resto de mi vida.

– ¿Cómo valora el trabajo que está haciendo Cristian Toro?

Estoy viendo su progresión y es alucinante. El primer año psicológicamente ya nos aportaba mucho pero ahora es más completo. Con los vídeos, con su forma de animarnos, con las charlas de antes de los partidos… ha mejorado muchísimo. Yo creo que llegará muy lejos.

– ¿Algún mensaje para la afición antes de acabar?

Que nos apoyen porque queremos darles muchas alegrías. Los partidos se ganan también por ellos. Cuando vemos que el campo está lleno se nos pone la piel de gallina. Hago un llamamiento a los seguidores para que vengan porque nos hace falta.

– Muchas gracias por atendernos.

Muchas gracias a vosotros.

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