Septiembre o julio, he ahí la cuestión

Vuelven las prisas pero los hechos no invitan al optimismo


Parece que el anuncio de la Fundación de que la venta se puede ir a septiembre ha puesto a todo el mundo con las orejas tiesas. Si Lim no accede a la mayoría accionarial antes del cierre del mercado de fichajes, 31 de agosto, muchas de las operaciones anunciadas respecto a la llegada de futbolistas podrían quedar desactivadas. En este sentido hay que interpretar el mensaje de Salvo en la presentación de Rodrigo y la posibilidad de que la Fundación, el 31 de julio, firme el contrato de compra-venta con el magnate singapurense condicionado a que Lim llegue a un acuerdo con Bankia y a que se arregle el tema Porxinos.

Es evidente que Lim quiere comprar, con las máximas garantías y al mejor precio, como es lógico, pero quiere comprar. Ahora bien, el hecho de que hayan llegado Rodrigo y André Gomes, en principio, no es garantía de nada. También Lim ha ayudado al Atlético de Madrid sin tener ninguna acción y en el Manzanares siguen encadenados a la familia Gil. Para desgracia del valencianismo va tomando forma la idea de que Bankia quiere que se agote el plazo de negociación exclusiva que ahora tiene Mériton y que acaba el 15 de agosto. Por otra parte, el tema de Porxinos que frena la venta es ajeno a los tejemanejes de la entidad financiera. Veremos como acaba el asunto pero el panorama no invita al optimismo.

En otro orden de cosas, el martes pasado hacíamos hincapié en el hecho de que al Valencia no le estaba saliendo gratis haber sufrido gestiones nefastas por parte de sus dirigentes, empezando por la cúpula de la Generalitat, pero que los responsables estaban muy tranquilos. Por eso, que el club se adhiera a la querella contra Llorente, Javier Gómez, Piles  y Olivas es de justicia.         

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