Reflexiones sobre Viena y la Academia

El partido contra el Rapid supuso el debut de Toni Lato.


La noche en Viena dejó otra goleada europea. Los aficionados austríacos que tanta animadversión sintieron por el Valencia antes del partido de Mestalla profiriendo gritos de mal gusto, refrendados ayer con varias pancartas, vieron cómo su equipo encajaba en dos partidos nada menos que diez goles. Viva el fútbol. Pero la justicia poética no fue lo más importante de la vuelta de los dieciseisavos de final de la Europa League.

El Valencia cumplió sobradamente con el objetivo que expresó su entrenador antes del partido "ser profesionales cerrando la eliminatoria y mantener la dinámica ganadora". El equipo blanquinegro sale muy reforzado del Ernst Happel anímicamente. Se impone ahora la prudencia. El Valencia sigue apuntalando las flaquezas pero no da la sensación de que tenga todavía los cimientos necesarios para lanzar las campanas al vuelo. Hay que darle continuidad a la racha ganadora para asentar el cambio de rumbo.

El envite europeo dejó otra gran noticia: el debut del lateral izquierdo de 18 años Lato y la participación de otros dos canteranos, el juvenil Rafa Mir y el mediocentro del filial Tropi. Gary Neville confirma con hechos su predisposición verbal a contar con jugadores de la cantera. Ahora falta que el club mantenga una actitud convergente. En al presentación de Siquieira DIARIO DE MESTALLA le preguntó a García Pitarch por la necesidad de contratar a un lateral izquierdo para la temporada que viene estando Gayà, Lato y Salva Ruiz. El director deportivo argumentó que el Valencia necesitaba cambiar el paradigma de plantilla joven con algunos futbolistas experimentados. Un razonamiento muy válido en general pero que no tiene sentido aplicarlo en una demarcación en el campo, la de lateral izquierdo, donde el club blanquinegro tiene jugadores con muchísima proyección. Por ahí, el cacareado proyecto de cantera pierde credibilidad. Otro tema donde el Valencia debe demostrar que el modelo deportivo se sustenta en la Academia más allá de debuts ocasionales es en la renovación de Carlos Soler. Apostar por gente de la casa tiene unos riesgos económicos muy limitados en el peor de los casos. Pero es que estamos hablando de un futbolista de 18 años con un potencial tremendo que, además, es valencianista. Defendimos la ampliación del contrato de Gayà el año pasado igual que ahora creemos que sería una locura que el Valencia no creara las condiciones adecuadas para que Carlos Soler se sintiera cómodo en el club. No es tan dificil mantener la coherencia.

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