Si éstos han de elegir al comprador…

De todas las maneras que Bankia tenía para anunciar que no refinanciaba la deuda eligió, sin duda, la peor.


Hay varias posibilidades para explicar por qué Bankia, con el beneplácito de la Generalitat, emitió el comunicado en el que renunciaba a refinanciar la deuda del Valencia CF durante la junta general de accionistas del club.

Puede que argumenten que tras la reunión entre Fabra y Goirigolzarri había que dar un paso al frente dándose una lamentable coincidencia. En ese caso, demostrarían bastante ineptitud y una grave falta de sensibilidad.

Puede ser que hayan querido desnudar a Salvo y a Aurelio en público como venganza por haber subido el tono contra el banco (de manera muy educada y prudente, por cierto) estas últimas semanas. En ese caso, demostrarían unas formas muy alejadas de lo que se espera de personas que deben tomar decisiones críticas y una catadura moral muy por debajo de lo que exige su  responsabilidad en este asunto.

Puede ser que tengan al comprador ideal y hayan pretendido dar un golpe de efecto en el acontecimiento social más importante del Valencia CF. En ese caso, lo han  hecho muy mal y han conseguido el efecto contrario predisponiendo a la gente en contra de cualquier cambio.

En cualquier caso, Bankia, con el beneplácito de la Generalitat, ha cometido un error gravísimo haciendo coincidir el comunicado con la junta general de accionistas. No se puede entender cómo, ellos mismos, se pueden permitir tener la percepción de la realidad tan distorsionada. Parece que este tipo de decisiones estratégicas las tome un niño, es decir, alguien sin entendimiento.  Por otro lado, si éstos han de elegir al comprador…

¿Qué esperaban conseguir haciendo coincidir ambos hechos? ¿En qué están pensando?  Cualquiera que fuera el motivo, han de saber que no han conseguido su propósito. La junta se sintió apuñalada y se reaccionó pronto. Esos accionistas a los que de broma se les falta el respeto mostraron su apoyo a la directiva, les animaron a continuar, amenazaron a Bankia y a la Generalitat, reclamaron la unión del valencianismo y, en definitiva, dieron una lección de dignidad. Algún consejero se tapaba la cara preguntándose si se encontraba en el bando equivocado. Salvo prometió pelea. El que venga será mejor que ellos o no será. Y a eso, desde aquí, nos apuntamos.

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