Un ayer y un mañana

El 24 de octubre de 2014 el Valencia CF fue vendido a Peter Lim


Esta línea editorial siempre se ha posicionado en contra de que se vendiera la mayoría accionarial del Valencia a un sólo inversor, extranjero o no. El hecho de que la Fundación fuera un dueño abstracto hacía que la posibilidad de una democratización de la propiedad estuviera al alcance de la mano. Pero para eso hubiera hecho falta algo de decencia.

Desde esta perspectiva el principal motivo de celebración de que llegue Peter Lim es que, por fin, el club queda liberado de los poderes que lo han conducido a esta situación. Seguirán intentando utilizar al Valencia pero, por lo menos, ya no tendrán el control. Los que pusieron presidentes por aquí y por allá y tomaban decisiones respecto a la propiedad se han quedado sin juguete. Hasta nunca.

Y queda ser optimista, disfrutar con el estímulo que necesariamente genera un nuevo proyecto. Reconociendo algo de vértigo pero dando la bienvenida al nuevo propietario y agradeciendo sinceramente su esfuerzo. Si su suerte es la del Valencia también es la nuestra.  

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