Vuelven las dudas

El Valencia no consigue nada positivo en su visita a San Mamés pese a adelantarse en el marcador. Los errores puntuales condenaron al equipo de Nuno que tampoco supo reaccionar cuando el Athletic anotó el segundo tanto en el minuto 59.


Es muy difícil conseguir un buen resultado en San Mamés si tienes fallos clamorosos. Desde que acabó el partido contra el Lyon Nuno estuvo ensayando la manera de parar el juego aéreo del Athletic y la dupla formada por Aduriz y Raúl García en las jugadas directas. El primer gol de los vizcaínos llegó en un saque de esquina y el segundo, que hundió al Valencia, tras un envío en largo de Iraizoz que prolongó Raúl García a Aduriz. Si se suma que Negredo tuvo en sus botas desnivelar el marcador a favor del Valencia en el inicio de la segunda parte pero incomprensiblemente no acertó con el remate, se explica que el equipo de Nuno se vuelva de vacío de San Mamés por errores propios. Y también, por falta de reacción para ponerles solución. La última media hora de juego fue una demostración de impotencia del equipo que vistió totalmente de blanco.

Nuno dispuso en el campo un once compuesto por Jaume, Cancelo, Vezo, Mustafi, Orban, Javi Fuego, Parejo, André, Bakkali, Feghouli y Negredo. Un equipo sin rotaciones más allá de las obligadas por las lesiones de Abdennour y Enzo Pérez que fueron sustituidos por Vezo y André Gomes y la variante en banda izquierda de Bakkali por Piatti.

Gran ambiente en San Mamés como suele ser habitual pese a que el estadio no se llenó. Tal vez fue por el estímulo de la grada pero lo cierto es que el Athletic salió como un vendaval. El partido empezó con un disparo de Beñat desde fuera del área que sacó Jaume con una palomita. En el minuto 5 se demostraba que el equipo rojiblanco necesitaba muy poco para generar peligro con un remate de Raúl García que golpeó en Vezo tras un centro desde la izquierda de Balenziaga. El Athletic asumía la iniciativa del juego, presionaba al Valencia, recuperaba el balón y buscaba el gol con verticalidad. El equipo visitante era incapaz de dar dos pases seguidos y estaba a merced de la propuesta de los jugadores entrenados por Valverde.

El primer acercamiento del Valencia llegó con un disparo desde fuera del área de André Gomes tras un buen contragolpe por banda derecha conducido por Cancelo y Feghouli. Poco después, el argelino, desde más lejos, lo intentó con un misil que obtuvo una buena respuesta por parte de Iraizoz. Estas dos ocasiones al cuarto de hora permitieron que el partido entrara en una nueva dinámica más igualada. El Valencia estaba empezando a crecer sin conceder ventajas en defensa y armando contragolpes con peligro. En uno de ellos Bakkali provocó una falta en el perfil izquierdo del borde del área. Parejo asumió la responsabilidad de lanzar el golpe franco y colocó el balón en la escuadra. Golazo y el Valencia se ponía por delante en el marcador.

Ahora el escenario era muy favorable para el equipo de Nuno que reforzaba su plan de estar replegado y sorprender al Athletic. Y no sólo eso, el gol permitió que el Valencia se asentara sobre el terreno de juego y que mejorara sus prestaciones a la hora de tener el balón. Parejo empezaba a convertirse en el mariscal del centro del campo y el empuje inicial del Athletic se había diluido. El Valencia manejaba el partido a su antojo.

Sin embargo, en el minuto 34, cuando mejor estaba el equipo de Nuno se produjo el empate de Athletic. El gol llegó tras un saque de esquina que peinó al segundo palo Negredo, tal y como sucediera en Cornellà con Santi Mina, y que acabó rematando Laporte al fondo de las mallas. El partido volvía a empezar. El Athletic recuperaba el impulso del principio pero el Valencia, ahora, ya era consciente de que podía hacerle daño al equipo bilbaíno.

Con el partido igualado se llegó al descanso. El espectador neutro había visto un buen espectáculo sobre el terreno de juego con alternativas en las dos porterías. El aficionado valencianista, por su parte, cogía aire para afrontar la incertidumbre.

La segunda parte empezó con una gran ocasión a favor del Valencia tras una excelente jugada colectiva y un pase preciso de Feghouli a Negredo que evitó a Iraizoz pero no acertó cuando lo más fácil era meter gol. Un error impropio del 'Tiburón'. La falta de efectividad privaba al Valencia de ponerse por delante en el marcador. Aún así, el equipo de la capital del Turia había salido dispuesto a resolver el partido y en las gradas se escuchaba a los aficionados blanquinegros desplazados. El Valencia asumía el control del partido intentando imponer su jerarquía.

El talón de aquiles del equipo de Nuno seguía siendo el balón parado y por ahí el Athletic volvió a tomarle el pulso al partido. En el minuto 59 el equipo local remontó el resultado tras una acción en la que aprovechó el primer desajuste defensivo de la zaga valencianista. La prolongación de Raúl García tras un saque en largo de Iraizoz la recogió Aduriz que vio la incorporación de Susaeta que pisó área sin oposición y batió a Jaume. El entrenador del Valencia estaba advertido y había practicado durante la semana cómo frenar el fútbol directo del Athletic, evidentemente, sin resultados positivos el día del partido.

El gol tuvo un efecto positivo sobre el Athletic que se lanzó a por el tercero mientras que el Valencia era incapaz de asumir el golpe. El partido se ponía muy cuesta arriba y Nuno decidió hacer un doble cambio dando entrada a Alcácer y De Paul por Negredo y Bakkali.

Sin embargo, la dinámica del choque no cambió: el Valencia seguía aturdido y deambulando sobre el campo. Como consecuencia natural llegó el gol de de Aduriz en el minuto 69 tras una buena jugada de Raúl García. La fiesta en San Mamés era total y el Valencia se había hundido anímicamente.

Poco a poco el equipo de Nuno fue rehaciéndose, recuperando la confianza a través de la posesión y de las combinaciones entre Parejo, André y De Paul que movían el balón con criterio. El centrocampista argentino tuvo una buena ocasión para hacer gol pero su disparo desde el borde del área fue desviado por el defensor a córner. El Valencia atacaba pero le faltaba precisión en el último pase.

Nuno quemó su último cartucho en el minuto 81dando entrada a Rodrigo por André Gomes. Fue el final de cierta inercia ofensiva por parte del Valencia. Lo siguió intentando el equipo de blanco pero sin suerte y, sobre todo, sin claridad de ideas.

El Valencia desaprovechaba en San Mamés una excelente oportunidad de cerrar la crisis abierta en este inicio de temporada. Vuelven las dudas y ahora no hay ninguna posibilidad de revancha hasta dentro de 15 días. Dos semanas en las que el equipo de Nuno deberá vivir con la sensación de derrota porque en San Mamés cometió muchos errores.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *