El mundo al revés

Veníamos comentando que el Mestalla ‘jugaba por encima de sus resultados’. Frente al Espanyol sucedió lo contrario. El filial consiguió ganar en uno de los peores partidos que ha disputado este año.


La crítica situación del Mestalla en la tabla impide poner alguna pega a un partido en el que se obtuvieron los tres puntos. Sin embargo, si antes se decía que pese a las derrotas el juego del equipo acabaría conduciendo a las victorias, en este caso, se debe admitir que si se juega como contra el Espanyol, se ganarán pocos partidos.

La principal novedad en el once de Nico Estévez fue la presencia del jugador del juvenil B Toni Martínez. Tras marcar en El Prat y ante la baja de Hiroshi el delantero murciano de 16 años formó pareja atacante con Chumbi. Gayá ocupó posición de interior izquierdo y Leuko jugó en el lateral. El resto del equipo fue el habitual con Robert recuperado tras dos semanas ausente.

El partido empezó con un dominio territorial del Espanyol avasallador aunque sin generar ocasiones de peligro. No parecía que el Mestalla cediera la pelota al equipo periquito de forma deliberada. Cuando el equipo entrenado por Nico Estévez cogía el balón faltaba claridad y se perdía rápidamente. Eso sí, la solidez defensiva no permitía fisuras salvo una salida en falso de Jaume que no tuvo su tarde. El Mestalla se limitaba a defender y el Espanyol a tener el balón. Hubo que esperar al minuto diez para ver el primer córner a favor del filial. Después, al contragolpe, Chumbi encontró la manera de hacer daño. Avisó con una internada por el lateral derecho del área en la que queriendo asegurar el disparo permitió al defensa recuperar la posición.  Y después controló un balón en carrera dentro del área ganándole la posición al defensor del Espanyol que le agarró. El colegido señaló penalti y expulsión. Portu que había dado el pase a Chumbi, y se le vio especialmente afectado tras el último penalti lanzado por un compañero, decidió asumir la responsabilidad y no falló.

El partido, lógicamente, quedó condicionado. El Mestalla disfrutó en ese tramo de sus mejores minutos. Circulaba el balón con comodidad. Manu Molina pedía pausa a sus compañeros y distribuía el esférico. Chumbi y Gayá lo probaron desde lejos y el partido había dado un giro de 180 grados. Sin embargo, conforme se acercaba el descanso, el Espanyol se empezó a estirar.

En la segunda parte el equipo valencianista salió con una actitud al campo más conservadora. El equipo periquito igualaba fuerzas pese a contar con un futbolista menos. Se acercaba a balón parado y volvía a jugar, por momentos, en campo del filial valencianista. Parecía que a los jugadores entrenados por Nico Estévez les entraban las dudas y que el Espanyol crecía.  Y así fue como en el 59 Mamadou lograba el empate. El entrenador del filial valencianista advirtió que, aún con uno menos, el Espanyol estaba ganando la partida a su equipo en el medio del campo. Decidió sustituir a Toni Martinez por Lion Kaak. El joven futbolista de 16 años realizó un partido de menos a más. Tras algunas imprecisiones al principio se fue entonando y acabó demostrando sus buenas maneras en cada intervención. Tras el empate, el Mestalla tuvo que pelear contra diez jugadores, el reloj y la ansiedad. El resultado fue un fútbol por impulsos, queriendo resolver rápido la situación y, en muchos casos, de manera individual. Aún así se generaron dos ocasiones que acabaron en gol anulado por fuera de juego. Dudoso el primero y aparentemente más claro el segundo. El empate persistía hasta que Manu Molina, moviéndose por el frente del ataque como mediapunt,a abrió un balón a la derecha para Mario Marín. El lateral aguantó unos segundos y puso un cuero templado para que rematara el propio Manu Molina. Éxtasis en el Antonio Puchades y parecía que los tres puntos se quedaban en casa. Expulsaron a otro jugador perico pero aún así, los espanyolistas dispusieron de alguna que otra ocasión más. El equipo y la afición supieron sufrir.

Lógicamente, Nico Estévez aseguró tras el partido que el equipo jugó bien porque supo competir y sacar el resultado. Siendo cierto que lo hizo con un futbolista más sobre el campo, también lo es que los 3 puntos no eran importantes sino vitales. El Mestalla se aleja de los puestos de descenso con la referencia anterior de que sabe jugar y la cercana de que sabe ganar.

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