Cuando el balón no quiere entrar

El Mestalla no pudo igualar el gol del Olímpic en el minuto 8 pese a generar multitud de ocasiones de gol y cosecha la primera derrota de la temporada.


En el fútbol, de vez en cuando, hay días como el que vivido por el Mestalla contra el Olímpic. Sucede cuando el balón, por muchos intentos que se hagan, no quiere entrar en la portería del rival. Lo sufrió el filial del Valencia porque de otra manera no es fácil explicar que el equipo de Curro Torres no consiguiera, al menos, empatar el tempranero gol del Olímpic.

Podía esperarse poca afluencia de público en el Antonio Puchades para ver el Mestalla contra el equipo de la capital de La Costera puesto que, cuando Paco Alcácer marcó el gol en el Molinón, el partido del filial ya llevaba cinco minutos en juego. Tampoco hubiera sido extraño que la afluencia del respetable fuera incrementándose sustancialmente conforme pasaran los minutos. Sin embargo, no sucedió ni una cosa ni otra. El estadio con el nombre del mítico jugador de Sueca presentó una entrada bastante aceptable desde el principio sin que hubiera grandes alteraciones a lo largo del encuentro. Tras el gol de Alcácer contra el Sporting marcó el Olímpic en Paterna. El partido se ponía muy cuesta arriba para el Mestalla. Fue un partido muy frustrante en cuanto al resultado pero del que se pueden extraer muchas conclusiones positivas.

Curro Torres suplió la baja de Zahibo retrasando la posición de Carlos Soler y dando entrada a Fran Villalba en la mediapunta. El juvenil, que hizo la pretemporada con el primer equipo, debutaba con el filial como titular y cuajó una excelente actuación. El grado de acierto de Fran Villalba cada vez que interviene es altísimo, además, procura darle siempre profundidad a la jugada, propone algo diferente. Las asociaciones que se pudieron ver ayer entre él, Fernando Cano, Carlos Soler y Tropi generaron un caudal de fútbol considerable. Y eso que no estaba Nacho Gil que ha empezado la temporada marcando las diferencias. Alesanco, que estuvo sentado en la última fila del palco, dijo en la rueda de prensa de su presentación que le gustaban los futbolistas creativos. Ahí los tiene. Además, son generosos en el esfuerzo cuando hay que correr detrás de los contrarios. Tropi también dio muchas alternativas al equipo a la hora de dinamizar el juego aunque tiene un perfil más defensivo. Aún así, fue su pareja en el mediocentro, Carlos Soler, quien actuó más retrasado para darle salida al balón. En realidad, todos los futbolistas del Mestalla rindieron a un gran nivel. Víctor Ruiz estuvo muy incisivo por la derecha y en defensa, Diallo, hizo un partido para enmarcar, ganando prácticamente todas las acciones y ejerciendo de líder de la zaga. Quizá, el que no tuvo su día fue Cedric que no supo aprovechar sus ocasiones, aunque tampoco lo hicieron los demás.

Hasta nueve oportunidades muy claras de gol tuvo el Mestalla. La crónica del partido a partir del primer cuarto de hora es la enumeración de las mismas: Cedric protagonizó la primera cuando remató al cuerpo del portero un pase de Villaba tras una combinación con Fernando Cano. Después fue Fran Villalba el que tuvo la oportunidad tras un rechace pero su disparo acabó golpeando en el lateral de la red. Hasta el defensa Sergio Ayala obligó al portero del Olímpic a detener el balón en la misma línea de gol. La primera parte la cerró Cedric desperdiciando un mano a mano. En el segundo periodo el recital de oportunidades empezó con dos pases de la muerte, de Víctor Ruiz el primero y de Fernando Cano el segundo, que, sorprendentemente, no encontraron rematador. Después, Dani Ramírez enganchó un buen balón dentro del área que se fue alto por poco y Cedric, de nuevo, la tuvo a bocajarro pero el envío desde la banda era demasiado potente y no le permitió dirigir el esférico. La última gran ocasión del Mestalla la protagonizó Víctor Ruiz que no pudo concretar entre los tres palos un balón al que llegó entrando desde atrás por su banda sin ninguna oposición del contrario.

Al final del partido llegó el Mestalla algo desquiciado. El equipo se partió en dos demasiado pronto. Se dejaron de elaborar las jugadas y el filial perdió la iniciativa y permitió que el Olímpic tuviera la oportunidad de empatar. La expulsión de Nacho Vidal por doble amarilla recién entrado al campo tampoco ayudó a encarar los últimos minutos del choque con el mejor ánimo.

El Mestalla pierde por primera vez esta temporada pero, normalmente, si genera la mitad de ocasiones claras que hoy, no tendrá problemas para ganar muchos partidos. Los errores en Segunda B, en cualqueir caso, se pagan muy caros. El gol del equipo visitante llegó en una acción a balón parado y la falta de puntería hicieron el resto.

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