‘Gol partita’ de Toni Martínez

El delantero juvenil consiguió el tanto que permite al Mestalla empezar el año sumando tres puntos.


Los equipos filiales que juegan en Segunda B suelen tener la ventaja de contar en sus plantillas con jugadores de más calidad que el resto de equipos y el inconveniente de que les cuesta competir. Hablábamos en la previa de que el Zaragoza B tenía ese hándicap más acentuado que el Mestalla por el hecho de ser un recién ascendido a la categoría. De esta manera es más fácil entender cómo el filial valencianista logró imponerse al equipo maño tres minutos antes de que se llegara al final del tiempo reglamentario. Hay un concepto que se asocia con el fútbol italiano que dice que lo que no has ganado en 90 minutos no lo pierdas en uno. El calcio, por cierto, siempre ha sido el paradigma del fútbol competitivo. Porque competir en Segunda B es básico y el Mestalla, en este caso, fue el equipo más sólido en este aspecto.

Y eso que ambos filiales, más que a jugar a fútbol, salieron al campo a competir. Con muchas reservas y más preocupados de no cometer ningún un error defensivo que de marcar gol. El más generoso, en cualquier caso, fue el Mestalla que, a partir del cuarto de hora gozó de un par de buenas ocasiones. Pero en líneas generales, el duelo entre el filial valencianita y el Zaragoza B deparó poco fútbol y pocas oportunidades. Hay que reconocer que el equipo maño fue atrevido en el sentido de presionar arriba la salida del balón valencianista. Esto provocó, principalmente que el Mestalla no pudiera poner en práctica su juego.

En el segundo periodo lo siguió intentando el filial blanquinegro. Se vio a Dani Ramírez participativo y acertado y Nando, por la derecha, era la principal fuente de peligro para la portería maña. Un par de incursiones del habilidoso extremo estuvieron cerca de ser gol pero su 'pase de la muerte' no encontró rematador.

Se acercaba el final del partido y en el campo ya estaba Toni Martínez que había entrado sustituyendo a Borja Domingo. El Mestalla apretaba pero parecía que el encuentro iba a acabar en tablas. Sin embargo, en el minuto 87, un centro medido de Nacho Vidal fue rematado por Toni Martínez con un testarazo que llevó el balón a las redes. La alegría en el Antonio Puchades se desató tras un partido un tanto soporífero. El Mestalla, en esta ocasión, había ejercido de equipo maduro, de equipo competitivo capaz de sacar una gran ventaja en un partido igualado. Por eso, lo de Toni Martínez, no fue un gol cualquiera, fue, como dicen los italianos 'un gol partita'.     

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