Un escenario complicado para sumar

El Mestalla, situado en puestos de descenso visita el campo del líder de la Segunda División B


Las últimas tres derrotas consecutivas han situado al Mestalla en una situación clasificatoria muy delicada. El equipo dirigido por Curro Torres es el decimoséptimo clasificado y si hoy acabara la Liga descendería a Tercera División. Por eso, cada partido, se ha convertido en una batalla por la supervivencia. Por eso, frente al Reus hay tres puntos en juego pero también, la posibilidad de salir del pozo. Conviene desdramatizar en el sentido de que la Liga está muy apretada. Si el filial valencianista consigue la victoria no sólo dejará los puestos de descenso sino que se situará muy cerca de la zona templada de la tabla. El peligro evidente es que el equipo entre en una dinámica negativa y pierda la confianza en sus propias posibilidades.  

Se da por descontado, dada la calidad de sus futbolistas, que el Mestalla es capaz de hacer buen fútbol pero además, el conjunto dirigido por Curro Torres ha demostrado en distintas fases de la temporada que puede competir y que puede ganar a cualquiera como sucedió en el Rico Pérez hace un mes. Sin embargo, son ejemplos aislados que no han gozado de la continuidad necesaria como para encontrar una estabilidad en la tabla clasificatoria. El filial valencianista debe insistir en las virtudes que ya ha demostrado y corregir los evidentes problemas que tiene. Por una parte la fragilidad defensiva de los últimos encuentros es muy preocupante y por otro lado, al equipo le cuesta imponer su estilo de juego.

A priori, el campo del Reus no parece el más indicado para empezar a darle la vuelta a la situación. El equipo catalán está siendo una de las revelaciones de la temporada y lidera la tabla de clasificación pese a no aparecer en las quinielas previas como candidato al ascenso. El Reus fue comprado hace una temporada por el empresario Joan Olivé. Se suponía que la entrada del nuevo accionista iba a traer una época dorada en forma de fichajes pero el Reus está construyendo un proyecto basado en el grupo. Es un equipo sin grandes estrellas aunque Olivé ha conseguido que una de las perlas de Jorge Mendes, el portugués Cassamá, brille por la banda derecha. Pero por lo que se está distinguiendo el Reus es por ser un conjunto aguerrido, muy sacrificado, en el que todos los jugadores de la plantilla están teniendo su oportunidad. Prima el equipo por encima de las individualidades. Es decir, es un equipo diseñado para competir en Segunda B.   

El Mestalla llega al choque con la sensible baja de Alberto Jiménez en el centro de la defensa. El jugador canario, además de sus evidentes cualidades futbolísticas está aportando al filial ese punto de competitividad necesario en un filial. Se encara con los rivales y aprieta a árbitro cuando es necesario. Por otra parte, Tendillo, su sustituto, también ofrece todas las garantías aunque quizá sin ese plus que da la experiencia. Será un partido muy especial para el delantero blanquinegro Àlex López que vuelve a la que ha sido su casa hasta este año. Es probable que, respecto al once de la semana pasada, Zahibo vuelva al centro del campo a fin de dotar de más consistencia a la zona ancha. Maiki, que era otra opción en esta posición, jugó ayer los 90 minutos con el juvenil y no ha sido convocado.

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