El Rayo traía la lección aprendida

El Rayo Vallecano hizo méritos en la primera parte para ponerse por delante. Lo hizo en la segunda cuando las futbolistas entrenadas por Cristian Toro entraron más en el partido. Hubo buenas ocasiones en las dos porterías pero acabó ganando el equipo madrileño.


La principal novedad en el once de Cristian Toro fue la inclusión de María ‘Trueno’ por la parte izquierda del ataque blanquinegro. El resto fue el habitual de las últimas jornadas. El partido prometía porque se enfrentaban cuarta y quinta clasificada pero el primer tiempo decepcionó un poco futbolísticamente y más, por parte de las valencianistas. Fue un partido trabado, con mucho juego en el centro del campo y repleto de imprecisiones. Las futbolistas rayistas igualaban en intensidad a las blanquinegras, dejaban jugar a las centrales pero en el centro del campo ahogaban el juego del Valencia con una presión bien organizada. Pocas fueron las jugadas en las que el Valencia combinó más de tres pases seguidos en campo del Rayo Vallecano. El equipo del barrio madrileño estaba aplicando su plan y sus llegadas generaban mucho peligro. Hubo de intervenir Mariajo en varias ocasiones cuando parecía que el gol era lo más probable. Tampoco es que el Rayo estuviera practicando un fútbol fluido pero sus llegadas eran zarpazos a diferencia de las del Valencia que eran caricias. Gran trabajo de las centrales rayistas anulando prácticamente a Mari Paz. También la zona media estaba siendo gobernada por las futbolistas entrenadas por Laura Torvisco. Un disparo de Anita muy peligroso y alguna tímida internada de Trueno fue lo más destacado por parte valencianista en ataque.

En la segunda parte hubo indicios de una leve mejoría pero a saque de córner, muy pronto, el Rayo se adelantó. Una jugada desgraciada en la que el balón sin aparente peligro entró en la portería de Mariajo de forma algo absurda. El gol en contra sirvió para espolear definitivamente al Valencia. Se hicieron mucho más reconocibles las jugadoras blanquinegras conforme se acrecentó su ambición por conseguir un gol. Aún así, el Rayo seguía planteando un partido áspero que dificultaba el juego ofensivo de las valencianistas. Crstian Toro decidió mover el banquillo dando entrada a Marta Mateos por Anita. Poco después, la sustituida sería Trueno que dejó su lugar a Naiara. El Valencia jugaba en campo del Rayo, lo intentaba pero le costaba encontrar los espacios. El gol no llegó de milagro en un par de dobles ocasiones prácticamente calcadas. Las atacantes valencianistas vieron cómo sus disparos a tres metros de la portería eran rechazados por portera y defensas en la misma línea de gol. Tras el primer intento sucedía lo mismo con el segundo.  Pero a la contra también tuvo sus opciones el Rayo de ampliar la cuenta y sentenciar el partido. De nuevo Mariajo volvió a salvar los muebles. Como no podía ser de otro modo, este equipo orgulloso acabó el partido atacando. A punto estuvo conseguir el empate Mari Paz en el último suspiro con un remate de cabeza que salió desviado por poco.

Hablábamos en la previa de que el partido frente al Rayo podía ser la guinda a un año estupendo. La lectura positiva es obvia. Sin guinda aún queda todo el pastel para disfrutar. No puede haber dudas en el equipo ni reproches.  

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