Fin de trayecto

Será necesario detenerse en las prestaciones individuales de todos y cada uno de los jugadores, así como matizar edades, costes y perspectivas para conformar un equipo que parta de cero en una campaña en la que los partidos europeos se verán por la televisión.


Todo parece indicar que la victoria conseguida ante el Sevilla ha supuesto el último punto de inflexión de una aciaga temporada y ha llevado al equipo a evitar una debacle mayúscula. Salvo grandes sorpresas,  el Valencia certificó con ese triunfo una permanencia en Primera División que muchos de sus aficionados no veían clara y aunque todavía será la necesaria la suma de algún punto más, la inyección de moral que supuso el 2-1 ante los sevillistas y la mala dinámica de los equipos de la zona baja hacen pensar en que el conjunto valenciano está cerca del triste objetivo en estas semanas finales del campeonato.

El nuevo técnico, Pako Ayestarán, dejó para el 30 de junio el veredicto final sobre la campaña que se acerca a su conclusión. En la rueda de prensa posterior al partido ante los sevillistas dijo que entonces llegaría el momento, como ocurría en la Roma clásica, de levantar el pulgar en señal de aprobación o bajarlo como muestra de condena. Vamos a aceptar, pues, la propuesta de Pako aunque solo sea de manera parcial. El 15 de mayo acaba la Liga y ese ya será el momento de evaluar lo ocurrido con un condicionante importante: el análisis, la decisión final de los aficionados, del propio club y de los medios de comunicación no puede ser absoluto, no puede decantarse entre el sí y el no, el blanco y el negro, el aprobado y el suspenso. Hay muchos matices en los que detenerse tras una de las campañas más tristes de la historia reciente del Valencia.

Al margen de la valoración conjunta del rendimiento de la plantilla, será necesario detenerse en las prestaciones individuales de todos y cada uno de los jugadores, así como matizar edades, costes y perspectivas para conformar un equipo que parta de cero de cara a que, en una campaña en la que los partidos europeos se verán por la televisión, se pueda dar el primer paso hacia la conformación del nuevo Valencia, con despedidas más o menos dolorosas y la llegada de jugadores que vengan con ilusión y a precios de mercado.

También va a ser importante que la propiedad aprenda la lección. El temario de la asignatura es amplio, pero si les queda claro el primer capítulo, mucho se habrá avanzado. El tema inicial se llama Fútbol es fútbol y está dedicado a hacer asimilar que, más allá de la voluntad de diseñar una buena gestión económica, de la que no hay por qué dudar, es imprescindible echar raíces en la tierra de los valencianistas, entenderlos y, a continuación conocer las reglas no escritas de este deporte a nivel profesional. Hay que saber por qué, cuando pasan por Mestalla, la afición aplaude a Aduriz o Joaquín y abuchea a Banega o Rami. De lo contrario, no se entiende nada. Si el club aprende de su historia tendrá muchas posibilidades a partir del 16 de mayo de recuperar el tiempo perdido.

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