…Y a ti te encontré en la calle

Conseguir que equipos como el Bayern de Munich o el Manchester United visiten nuestra ciudad y colocar de nuevo el nombre del Valencia Club de Fútbol en lo más alto del balompié europeo se antoja fundamental para enraizar un proyecto que tiene una pinta estupenda.


Hay que conocerlo. Jesús es una de esas personas que a nadie deja indiferente. Ahora, en su juventud más avanzada, y sin los pocos pelos que alguna vez le crecieron en la lengua debido a sus innumerables cargos dentro del club, escucharle se ha convertido en un placer, si cabe, todavía mayor. Y en privado, sin las cámaras de Sillas Gol delante, no se pueden ni imaginar. El Valencia es el sentimiento que le mantiene como si disfrutara aún de los 18 años recién cumplidos. Ése y el de su falla de Convento. Hablo, como no, de Barrachina. Siempre precedido del Don. Genio y figura, tiene frases para absolutamente todo. Pero yo me quedo con una por encima del resto: aquella que, con el paso del tiempo se ha hecho tan famosa de “la Champions es la Champions y a ti te encontré en la calle”. Tantos años después de la mencionada declaración no he sido capaz de encontrar una mejor definición de lo que significa para una entidad como la de Mestalla, el formar parte de la mejor competición del continente. Trece palabras que, entrelazadas, se han convertido casi en un dicho del refranero popular del fútbol y que vienen que ni pintadas ante las 18 finales que le restan a los blanquinegros de cara a conquistar el objetivo de regresar a la Liga de Campeones. Por desgracia, el único que tiene por delante una plantilla y un cuerpo técnico que se dejaron ir en la Copa del Rey de manera incomprensible. O no tanto.

Afirmar que Nuno y sus jugadores tiraron el partido de Cornellà de manera premeditada sería faltar a la verdad. Sin duda. Ningún profesional salta al terreno de juego pensando en perder. No obstante, la actuación de los che en la eliminatoria frente al Espanyol fue, cuánto menos, para olvidar. Por ser fino. Sin embargo, hablando con unos y con otros, la sensación que se me queda es que la prioridad en este primer año de la ‘Era Lim’ siempre fue la misma: acabar entre los cuatro primeros clasificados. Y las fuerzas estaban y están destinadas hacia esa meta; la de volver a ver rodar el balón de las estrellas por el césped del coliseo de la Avenida de Suecia. Conseguir que equipos como el Bayern de Munich o el Manchester United visiten nuestra ciudad y colocar de nuevo el nombre del Valencia Club de Fútbol en lo más alto del balompié europeo se antoja fundamental para enraizar un proyecto que tiene una pinta estupenda.

Para continuar creciendo y aumentar aún más el nivel de la plantilla son necesarios los ingresos extraordinarios y éstos pasan por los patrocinios, las grandes marcas, las principales multinacionales. El magnate de Singapur no va a ser un pozo sin fondo, estoy convencido. Su idea pasa porque la entidad sea capaz de generar sus propios beneficios sin la necesidad de inyecciones económicas extraordinarias en todos y cada uno de los mercados. Para acercar el capital a las arcas del club es requisito imprescindible formar parte de la jet set del deporte rey. Como ustedes ya saben y nos enseñó un grande como Don Jesús, la Champions es la Champions.

Y para que ni Barrachina ni nadie se acabe quedando en la calle, tal vez no hagan falta excesivos esfuerzos en cuanto a fichajes se refiere. Al menos, eso le han hecho ver al técnico desde las altas esferas. Para mí, con mucho sentido. Nuno ha entrado en razón. Las exigencias del portugués se han visto rebajadas. De “los cambios importantes en las estructuras del club” hemos pasado a un simple “estamos atentos al mercado”. De las tres caras nuevas a, como mucho una y gracias. Porque, como he repetido tantas veces, estos jugadores ya han demostrado que pueden ganarle al Madrid, al Atlético y al Villarreal; que son capaces de empatar en Sevilla con un hombre menos, de vencerles como locales, y de hacer sudar sangre al Barça de Messi y Neymar. Así que en esta segunda vuelta, ha llegado su hora. Ya no hay excusas que valgan. Se acabó. Sin distracciones, sin Copa, con Enzo y con quien llegue queda prohibido fallar ante Deportivos, Levantes, Granadas y compañías. El Valencia tiene una plantilla de Champions –sueldos incluidos- y su afición también lo es. Ya no se merecen pasar ni un segundo más ‘en la calle’.

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