Efectividad

Pienso que la primera parte de Riazor (2-0 al descanso), fue mejor que la de Villarreal (0-1 en el minuto 45 con gol en propia meta del rival) , aunque al final nos quedamos con el resultado y se nos olvidan las sensaciones.


        La efectividad es la principal cualidad del Valencia de este inicio de temporada. No digo que el equipo juegue mal o que no sea protagonista. Es cierto que su juego no ha llegado a estar a la altura de sus marcadores, pero también es cierto que en los encuentros el Valencia ha sido más veces el chico de la película que un actor secundario.

        Marcar tres goles por partido con la asiduidad con la que lo hace el equipo no es habitual y menos si se tiene en cuenta que la principal virtud del actual Valencia es el repliegue defensivo con Javi Fuego casi como un líbero en muchas fases del encuentro o que el gol llega casi siempre a balón parado, lo que queda demostrado con los buenos guarismos de los defensores de cara a puerta.

        Pienso que la primera parte de Riazor (2-0 al descanso), fue mejor que la de Villarreal (0-1 en el minuto 45 con gol en propia meta del rival) , aunque al final nos quedamos con el resultado y se nos olvidan las sensaciones. El Valencia jugó mejor en Coruña, pero respetó menos al rival (el colista, debieron pensar los que no habían perdido contra nadie). En Villarreal hubo otra mentalidad ya que habían perdido en el anterior desplazamiento. Al cuerno con la germanor y a estos hay que dejarlos atrás, debieron pensar. Aunque el marcador final no reflejó el sufrimiento del equipo durante el partido, el Valencia lo sacó a partir de las virtudes que ya le están empezando a caracterizar.

        La ilusión llega no tanto por el juego, sino por la clasificación y por el recuerdo de que antes los dos rivales directos contra los que se ha medido el equipo ha obtenido resultados positivos con el empate en Sevilla y la sólida victoria ante el Atlético de Madrid. Queda por ver lo que puede pasar ahora en noviembre ante un Barcelona momentáneamente pequeño y en enero ante un Real Madrid agrandado, en ambos casos en Mestalla.

        La clasificación actual acerca al equipo a la Liga de Campeones, objetivo principal del club. De mantener su actual media de puntos, el Valencia acabará la Liga casi con noventa, un registro de récord. El club no habría variado de expectativas si el equipo tuviera ahora cinco, seis o siete puntos menos, pero no está en esa situación sino en una de privilegio que hace pensar en títulos a los más optimistas. No creo que entre éstos se encuentren el entrenador (Nuno siempre ha señalado que el equipo tiene margen de mejora) y los jugadores. Veamos la clasificación como senda hacia el objetivo, esperemos que el equipo avance hacia esa mejora en el juego y, sobre todo, que mantenga la efectividad. Esa es la clave: los equipos efectivos siempre son respetados.

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