Los pies en el suelo para recibir al Granada

Pizzi quiere calmar la euforia pero es imposible no mirar el partido de esta tarde desde una perspectiva optimista. El Valencia está en clara progresión y el Granada llega a Mestalla habiendo obtenido 4 puntos de los últimos 15 disputados.


Pese a los últimos resultados parece que el invento de Quique Pina y Gino Pozzo (dueño del Udinese) sigue dando sus frutos. El italiano compró el club andaluz hace cinco años y el Granada camina en mitad de la tabla en su tercera temporada consecutiva en Primera División. Quique Pina ha encontrado en Lucas Alcaraz, que siente los colores como un aficionado más, al entrenador ideal para dar coherencia a una plantilla plagada de jugadores prometedores y viejos rockeros del fútbol español. El Granada afronta el partido de esta tarde con bajas significativas: Diego Mainz, Ighalo, Buonanotte y el central portugués cedido por el Liverpool Tiago Llori arrastran problemas físicos y Dani Benítez está sancionado. Según Pizzi, y es lo más probable, el conjunto andaluz planteará un partido al contragolpe. El-Arabi y Brahimi son jugadores especialistas en este tipo de planteamiento. La defensa del Valencia deberá estar especialmente atenta.

Una defensa, por otra parte, que llega en cuadro. A la baja de Senderos se une el partido de sanción de Ricardo Costa. El técnico del Valencia señaló en rueda de prensa que prefiere, como su antecesor en el cargo, no jugar con dos centrales zurdos. Esto cierra la puerta a Víctor Ruiz y se la abre a Vezo que, en caso de salir desde el inicio, disputaría su primer partido como titular. Pero el verdadero quebradero de cabeza para Pizzi es encontrar la fórmula de sustituir a Pablo Piatti. Probó con Fede en Sevilla pero las cualidades del canterano no le dan al equipo la profundidad por banda que le da Piatti. En Nicosia colocó a Parejo en el interior izquierdo y el propio futbolista reconoció el viernes que no era una "demarcación demasiado clara". Veremos cómo resuelve en esta ocasión el técnico valencianista la ausencia de Piatti. El otro hándicap que apuntó Pizzi en la rueda de prensa es el del exceso de euforia que rodea al equipo. El entrenador argentino trabaja para que sus jugadores sean conscientes de que si no van al límite y no se sacrifican al máximo los más probable es que pierdan. Esperemos que eso no suceda.  

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