El destino de la temporada empieza hoy

Partido de altura en Mestalla. Un Atlético de Madrid en pleno apogeo visita el coliseo valencianista en la ida de los octavos de final de la Copa del Rey. Será un partido vital para el balance final de la temporada.


El foco de la historia estará alumbrando el viejo campo del Valencia esta noche. Una eliminatoria de Copa del Rey contra el Atlético de Madrid trasciende la propia competición y eleva la disputa a la obtención de la tercera plaza en la clasificación histórica del fútbol español. Resumiendo: partidazo en Mestalla.

Hace poco menos de un mes se enfrentaron ambos equipos y el análisis del rival no puede diferir mucho. El Atlético ha seguido ganando partidos, algunos de ellos mostrando un juego raquítico, venciendo por pura convicción. Es el sello del equipo colchonero, una mentalidad arrolladora, una entrega total. Pero ya loamos las virtudes de los rojiblancos antes de aquel partido que terminó tres a cero a favor de los los futbolistas entrenados por Simeone. Por eso, en esta ocasión, seguiremos la línea marcada por Pizzi en rueda de prensa comentando que tratará de "aprovechar las falencias" o carencias del equipo madrileño. El partido de hace un mes dejó una lectura bastante clara, el Atlético de Madrid es un equipo limitado futbolísticamente. Los destellos de sus individualidades no esconden los apuros que tiene el equipo rojiblanco para construir fútbol. A Godín cabe reconocerle cierta fluidez para sacar el balón pero no es ningún especialista y Miranda, directamente, renuncia. Tiago y Gabi tampoco son dos jugadores que destaquen por su capacidad para distribuir el esférico o por su visión de juego. Por eso el Atlético abusa con gusto del balón en largo a Diego Costa, capaz de crear peligro de cualquier envío. Es cierto que Koke es un gigante que puede hacer jugar a sus compañeros pero el Valencia, en este aspecto, es muy superior. El equipo de Pizzi debe presionar la salida del balón de estos jugadores y evitar que Diego Costa haga daño.  El Atlético de Madrid, como no podía ser de otra forma, viene con todo. Simeone se ha dejado en Madrid al canterano Óliver Torres y al reciente fichaje Sosa.   

El Valencia, por su parte, tendrá que ver si el efecto Pizzi continúa y si el plan establecido por el ex entrenador de San Lorenzo da resultados. El técnico argentino anunció que haría cambios pero no cuáles. Uno, evidente, se produce por la salida del once de Jonas por sanción. Al brasileño no le podrá sustituir Banega baja por esguince. Parece claro que en el once repetirá Parejo y sería muy extraño que Pizzi no aprovechará la corriente positiva generada el partido pasado con futbolistas como Feghouli o Piatti.  El entrenador argentino también valoró el hecho de que el Valencia "hasta el minuto 60" llevara el peso del partido en el encuentro del pasado diciembre frente al Atlético. Aquel día los rojiblancos vencieron por estar inmersos en una rutina ganadora, por mentalidad. El Valencia no creyó en ningún momento que la victoria fuera posible y obtuvo un resultado en consecuencia. Así las cosas, Pizzi puede pensar que, trabajando este aspecto, el Valencia puede tener opciones sin renunciar a ser el equipo que lleve el peso del partido. Hay un factor que invita al optimismo y es la comunión con la grada. Todos saben de la trascendencia de este partido. Mestalla debe meter el primer gol pese al horario infame con el que vuelven a castigar a los moradores de las gradas.  

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