Partido grande, pese a todo

El Valencia recibe al Villarreal sin ningún aliciente competitivo más allá de brindarle una alegría a su afición ante un rival que siempre es especial.


A falta de tres jornadas para que acabe la Liga el Valencia ya ha asegurado la permanencia y tiene sólo una remota posibilidad de alcanzar el séptimo puesto de la clasificación que da acceso a jugar la Europa League. No hay alicientes competitivos para el Valencia en el duelo que disputará esta tarde en Mestalla contra el Villarreal porque ni siquiera está en juego la hegemonía futbolística de la Comunitat Valenciana. El equipo castellonense, esta campaña, ha superado al club de Mestalla en todos los aspectos independientemente de lo que suceda esta tarde. De hecho, la temporada tan lamentable del equipo blanquinegro sólo le da para jugarse la honrilla, ni siquiera la honra. Y aún así, el coliseo valencianista acogerá un partido grande. En primer lugar por la exigencia intrínseca del escudo y también por una afición que merece mucho más de lo que ha recibido a lo largo del año y, en segundo lugar, porque llega a Mestalla el flamante semifinalista de la Europa League. El Villarreal se ha ganado a pulso un estatus que obliga a la rivalidad deportiva además de las propias que genera la geografía. El derbi de la Comunitat cuenta con dos equipos de primer nivel aunque el Valencia no haya dado la talla esta temporada.

El conjunto ‘groguet’ afronta el partido pensando también en el compromiso que deberá afrontar el próximo jueves en Anfield. Esto provocará que Marcelino haga rotaciones. Aún así, presentará un equipo muy competitivo porque Musachio, Rukavina, Castillejo o Adrián son futbolistas menos habituales pero de plenas garantías.

Por su parte, Pako Ayestarán recupera para la cita a Cherysev y Piatti. Las únicas bajas del cuadro valenciansita son las de Bakkali y Gayà. El partido tiene mucha trascendencia para el Valencia en términos de la continuidad del entrenador. Da la sensación de que una victoria esta tarde y en el Bernabéu legitimaría la continuidad de Ayestarán.

Respecto al tipo de partido que se verá, el entrenador del Valencia, como es lógico, no quiso dar muchas pistas en la rueda de prensa previa. Reconoció el estilo del Villarreal que privilegia la posesión de balón y por ahí se puede hacer un paralelismo con el planteamiento del Valencia contra el Barcelona. En aquella ocasión el equipo blanquinegro practicó con éxito de forma espaciada la presión adelantada a la salida de balón. Lo cierto es que la exigencia que hay sobre Ayestarán no es sólo la de conseguir los 3 puntos. El Valencia debe enamorar para que la afición, más que el dueño, a final de año levante el pulgar en relación a su continuidad.   

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