Queda la ilusión

El Valencia con diez ausencias y con Voro como entrenador interino recibe al FC Barcelona que llega en un gran momento y con todas sus estrellas.


Es Voro un entrenador provisional y también lo es su equipo. El terremoto producido con la salida de Nuno ha coincidido con la mayor plaga de lesiones en varios años. El resultado de todo ello es una plantilla arrasada y un proyecto, el de Mériton, al que se le ven los cimientos. Y llega a Mestalla, como dijo Voro en la rueda de prensa previa al partido, “uno de los mejores equipos del mundo y, sin duda, el que mejor fútbol práctica en estos momentos”.

En esas circunstancias, con casi todos los elementos previos en contra, el único recurso que le queda al equipo blanquinegro es apelar a la ilusión. Aunque el escepticismo se haya instalado en muchos valencianistas no cabe duda de que la salida de Nuno ha vuelto a cohesionar al pueblo de Mestalla. Se han agotado todas las localidades, habrá recibimiento al equipo dos horas antes de que empiece el choque y se desplegará un mosaico cuando los jugadores salten al terreno de juego. La fe mueve montañas.

Porque el Barça está en Valencia con todas sus estrellas: el temido tridente arriba formado por Messi, Luis Suárez y Neymar y el resto de futbolistas que conforman una máquina perfecta de hacer fútbol. Los Iniesta, Busquets, Piqué, Rakitic, Alves o Jordi Alba son futbolistas extraordinarios pero además atraviesan un momento de forma espectacular. No hay receta posible para pararlos más allá de que cada jugador del Valencia se multiplique por dos. Si les presionas arriba y consiguen sacar la pelota estás muerto y si te encierras atrás también.

Sería difícil pensar en una victoria del Valencia si tuviera a todos los jugadores de la plantilla disponibles pero con las ausencias de Diego Alves, Mustafi, André Gomes, Javi Fuego, Feghouli, Negredo, Barragán, Orban, Rodrigo Moreno y de Cancelo, afrontar el partido con la esperanza de ganarlo parece una locura. Bendita locura, eso sí. Por si fuera poco, Piatti y Bakkali llegan al duelo con molestias. El Valencia sólo puede apelar a la imprevisibilidad del fútbol, al orgullo de sus futbolistas y a la magia de Mestalla.

En chino la palabra crisis tiene una acepción que se traduce como oportunidad. Puede valer para los cuatro canteranos convocados para jugar con el primer equipo. Diallo, Fran Villalba, Nacho Gil y Tropi. No parece que ninguno de ellos vaya a ser titular. De hecho, antes del partido Voro tendrá que hacer un descarte pero siempre es una excelente noticia que se promocione a los jugadores de la Academia aunque sea por necesidad.

La visita del Barcelona a Mestalla siempre es una fecha señalada en el calendario de cualquier valencianista. Sin embargo esta semana apenas se ha hablado del partido y del rival. La atención en esta ocasión no se ha centrado en Messi o Luis Enrique. En Valencia, lógicamente, los temas de interés han sido Nuno, Voro y Gary Neville. En estas condiciones especiales y extrañas el equipo del murciélago sólo puede apelar a la ilusión. En cualquier caso no se puede decir que el equipo blanquinegro tenga poco que perder.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *