APUNTES PERSONALES TRAS LA REMONTADA

Cuatro de los cinco goles fueron obra de valencianos criados en Paterna, forjados en la escuela desde la base. Bernat y Alcácer, amigos y compañeros,, han compartido desde alevines ilusiones y esperanzas.


LA AFICIÓN DEL BASILEA.

Creo que nadie reparó en el detalle: los jugadores del Basilea, nada más acabar el partido de Mestalla,  sacaron fuerzas de flaqueza y se dirigieron a las proximidades de la zona ocupada por medio millar de seguidores suizos para agradecerles su presencia. Los hinchas les aplaudieron sin reproches ni aspavientos. Pese al varapalo recibido y la humillación sufrida, todos aceptaron con elegancia el desenlace. Sin  escenificar dramas ni exagerar la debacle, los jugadores se retiraron cabizbajos y los aficionados continuaron animando. Culturas diferentes, desde luego, pero un comportamiento que invita a la reflexión.

TRIUNFO SIMBÓLICO.

La remontada no pudo ser más oportuna. Ese día, por la mañana, todos los medios nacionales dedicaron tiempo y titulares -esos que se echan en falta en otras ocasiones por razones deportivas- a la tragicómica ópe1ra bufa protagonizada por dos ex –presidentes de la entidad. El Valencia precisaba de una actuación así para devolverle el protagonismo a la principal razón de su existir: el equipo y sus incondicionales. Mestalla albergó una jornada memorable que tuvo mucho de reivindicativo: el valencianismo proclamó a los cuatro vientos su lealtad a la institución por encima de miserias y manipulaciones. El mensaje es muy claro: hay que superar esta etapa de intervencionismo y recuperar la normalidad desde una gestión rigurosa y coherente. El fútbol triunfó en una noche mágica y el Valencia demostró que está muy por encima de episodios sórdidos surgidos de los bajos fondos.

GENT DE LA TERRA.

Cuatro de los cinco goles fueron obra de valencianos criados en Paterna, forjados en la escuela desde la base. Bernat y Alcácer, amigos y compañeros,, han compartido desde alevines ilusiones y esperanzas. Como antes Albiol, Jordi Alba, o Silva, también pulidos en los equipos inferiores y en el filial, esta pareja de jóvenes valores en alza proporciona argumentos sólidos para impulsar al máximo la cantera valencianista. Sin descuidar la selección de refuerzos procedentes de otras latitudes, cuando concurran las circunstancias adecuadas: precio y calidad que lo justifiquen, muchas veces la solución está en casa antes que en remotos paraderos.

FRAN Y UNAI.

Fran Escribá es valencianista desde la cuna. Conoce bien la casa, como jugador y técnico. Su etapa en Elche llama la atención porque desprende el aroma del trabajo bien hecho. Los ilicitanos regresan a Mestalla después de 25 años de ausencia. Un paréntesis demasiado prolongado para un club que fue un rival muy incómodo en décadas anteriores. Hoy el equipo franjiverde llega acompañado de una entusiasta afición dispuesto a dar guerra. Presumo un choque muy complicado. El Valencia debe bajar de la nube europea y el Elche anda sobrado de motivación.

Unai Emery al frente del Sevilla se erige en el último obstáculo para acceder a la final de Turín. El técnico vasco no deja indiferente a nadie. La afición se divide en sus opiniones y, posiblemente, ambas visiones de aquellos cuatro ejercicios, sean ciertas: el Valencia fue un club muy regular en la liga que logró un registro enorme al jugar tres veces seguidas la Champions sin necesidad de previa, pero también desaprovechó algunas ocasiones muy claras para haber alcanzado la gloria y se abonó a un estilo de juego que rompió con la idiosincrasia histórica del Club. Nos aguardan unas semifinales apasionantes.

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