Álvaro Negredo

Yo lo he visto con las pilas cargadas, al tiempo que me ha dado la impresión de que ha destacado más por su integración en el grupo que por su estado de forma.


El delantero Álvaro Negredo supone a estas alturas de la temporada una de las grandes preocupaciones para el Valencia. Su salario, la cláusula de rescisión de su contrato y el rendimiento ofrecido hasta el momento no componen el cóctel más apetecible de los que se han servido sobre la mesa de Jesús García Pitarch. ¿Cómo resolver esta cuestión? Se me ocurre una posibilidad que muchos considerarán remota y otros tildarán de ingenua, pero que a algunos, siempre que se cumplen ciertas condiciones, puede no desagradarle.

¿Sería posible recuperar al jugador para la causa?. Habría que pensarlo. Negredo es un buen fútbolista que se ha mostrado falto de forma en el tiempo que lleva en el Valencia. Cuando tiene el balón, casi siempre piensa con criterio y visión del juego. Por el contrario, cuando se necesita velocidad o recursos físicos para correr detrás de la pelota, es fácil que no se salga con la suya. Admitida esta realidad, el siguiente paso es el de pensar que si se le recupera físicamente, el equipo puede encontrar en su calidad un recurso importante. Pienso que ha sido un jugador suficientemente implicado y me tendrían que convencer de que es un problema en el vestuario. Yo lo he visto con las pilas cargadas, al tiempo que me ha dado la impresión de que ha destacado más por su integración en el grupo que por su estado de forma.

En una temporada en la que la aportación de Negredo no ha sido (el jugador lo ha admitido) la esperada ha marcado doce tantos entre todas las competiciones en cuarenta partidos oficiales, cifras que sin considerarse fantásticas, están lejos de ser catastróficas. Es cierto, además, que muchos de esos partidos han sido incompletos, bien al haber sido sustituido o bien por haber entrado en el lugar de un compañero. Lejos de lanzar las campanas al vuelo, hay que decir que los ha conseguido en una temporada nefasta para un equipo que no se ha caracterizado precisamente por abastecerle constantemente de balones para que se hinchara a meter goles.

Es cierto que el jugador defiende sus intereses económicos, pero habría que pensar de donde se obtendría un mayor beneficio, si de un rendimiento adecuado en el Valencia o en una venta casi a precio de saldo. También es cierto que hay que vender para poder comprar, pero con excepción de las necesidades incuestionables en defensa y de apuntalar el centro del campo con un jugador de referencia, no se puede olvidar el perfil de los jugadores que pueden estar interesados en fichar por un club que sale de una crisis importante de juego y que no va a competir en Europa.

En cualquier caso, lo de la continuidad de Negredo es solo una idea. Lo importante es que los que jugadores que el Valencia quiera mantener no se quieran ir y que aquellos con los que el club no cuenta, tengan prisa por marcharse.

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