Vergüenza en Londres: eliminación surrealista

El Valencia sub 19 cayó en la tanda de penaltis porque el árbitro no dio validez a un lanzamiento desde los 11 metros que golpeó en el poste interior de la portería


Es difícil encontrar una manera más dolorosa de caer. Normalmente las tandas de penaltis son, de por sí, dramáticas, en ellas no pesan los méritos acumulados por los equipos durante el partido y todo se resuelve a cara o cruz. Pero añadirle a eso un error gravísimo de apreciación al considerar que un lanzamiento desde los once metros no ha entrado cuando sí lo ha hecho, es una situación insólita y muy desagradable. Eso ha tenido que vivir hoy el Valencia CF sub 19 en su eliminatoria contra el actual campeón de la Youth League. Es absurdo, ridículo y desolador. El club de Mestalla ha impugnado el partido y sólo la repetición de la tanda de penaltis podría aliviar la injusticia vivida por el Valencia.

El equipo dirigido por Javi Sanchis, antes de la tanda de penaltis, tuvo el partido en un lanzamiento desde los once metros que desperdició Ismael Martínez en el minuto 82. El Valencia, en cualquier caso, demostró que puede competir ante cualquier rival de la élite europea. Fue un partido igualado que se resolvió con una acción que queda para la historia negra de la UEFA.

No había demasiada expectación en la Ciudad Deportiva del Chelsea para ver los octavos de final de la Youth League. Los amantes de fútbol de Londres se perdieron la oportunidad de ver un partido entre dos de los mejores equipos sub 19 de Europa. La presidenta del club blanquinegro sí estuvo en el palco.

Javi Sanchis dispuso el once previsto que habíamos anunciado en la previa. El Valencia salió al campo sin complejos frente al campeón de la última edición de la competición. Los primeros minutos no tuvieron un dominador claro. En la retransmisión por televisión se oyó claramente que alguien de la expedición del Valencia decía “nos los vamos a comer”. La actitud era la adecuada y la puesta en escena del equipo blanquinegro había sido más que correcta. La primera llegada con cierto peligro del partido fue un disparo de Toni Martínez desde fuera del área. El Valencia estaba muy intenso y concentrado en defensa aunque no conseguía jugar el balón con paciencia. Carlos Soler, Villalba y Álvaro Gómez apenas se asociaban. Algunos destellos individuales ofensivos, sobre todo en la banda izquierda ocupada por Sito y Lato, mantenían el centro de gravedad del partido en el terreno de juego del Chelsea. La presión del Valencia también contribuía a que el Chelsea no pasara de la línea de medio campo.

Eso sí, la primera ocasión de gol del partido, clarísima, fue para el equipo local. El Chelsea trazó una buena combinación que permitió a Palmer encarar a Sivera. El delantero inglés envió el balón el poste y el Valencia se salvó por poco de recibir el primer gol. La oportunidad hizo que el Chelsea tomara la iniciativa del duelo durante los siguientes minutos. El Valencia se sobrepuso y la contienda se igualó. El partido estaba cerrado y abierto a la vez. Las espadas seguían por todo lo alto.

En el minuto 36 Sito se tuvo que retirar del campo lesionado. Su lugar en el terreno de juego lo ocupó Ismael. La circunstancia despistó algo al Valencia y enfrió el partido. El equipo dirigido por Javi Sanchis le volvió a tomar el pulso al encuentro cuando Rafa Mir puso un centro raso envenenado al que no llegó Toni Martínez por milímetros.

El final de la primera parte iba a ser frenético. En el 43 el Chelsea hizo el primer gol. Tras un error de Mariano, Sivera pudo detener el disparo de Maddox pero no el de Dasilva que llegó antes que nadie al rechace. En la acción siguiente el Valencia consiguió empatar después de que el árbitro señalara un claro penalti cometido por el guardameta inglés. Carlos Soler no perdonó y devolvió la igualdad al marcador

El Chelsea se iba al descanso con la sensación de que no iba a ser fácil sacar adelante la eliminatoria y el Valencia con la sensación de que podía ganar perfectamente.

En la segunda parte el equipo local salió menos contemplativo, queriendo ejercer su jerarquía de campeón pero el Valencia seguía jugando sin complejos. Así pues, el partido seguía por los mismos cauces. El equipo blanquiegro no regalaba nada en defensa pero le costaba generar fútbol.  Daba la sensación de que el equipo se iba a resolver en los detalles porque ninguno de los dos equipos conseguía llevar el peso del partido o generar situaciones de peligro sobre el marco rival.

En el minuto 64 el Chelsea tuvo una buena ocasión en las botas de Maddox tras una pérdida de balón de Villalba en una zona del campo comprometida. En la jugada siguiente Javi Sanchis hizo el segundo cambio dando entrada a Gonzalo Villar por Villaba. El equipo local empezaba a apretar. Abraham volvió a estar muy cerca de marcar tras rematar en el segundo palo un saque de falta. El Valencia respondió en el minuto 68 con un excepcional contragolpe que acabó con un gran pase de Toni Martínez a Ismael que no pudo superar a Collins en el mano a mano. Por lo menos, el equipo de Javi Sanchis volvía a recuperar la sensación de que tenía la victoria muy próxima.

Se entraba en el último cuarto de hora de partido y de eliminatoria y el Valencia parecía más entero que su rival.  En el minuto 80 Toni Martínez recuperó un balón en el centro del campo y se marchó por velocidad hacia el área. La cabalgada del delantero murciano acabó con un disparo desviado y con el central del Chelsea arrollando al jugador valencianista. Toni Martínez tuvo que retirarse lesionado y el árbitro señaló penalti.

En esta ocasión fue Ismael Martínez quien asumió la responsabilidad desde los once metros pero su disparo se fue por encima del larguero. El Valencia había acariciado la clasificación. Ahora debía demostrar carácter para levantarse del golpe. Y así lo hizo. El equipo de Javi Sanchis no se descompuso. La proximidad de los penaltis hacía que los dos conjuntos estuvieran más preocupados de no cometer errores que de buscar el gol de la victoria.

El partido concluyó y entonces pasó lo que nunca tendría que haber pasado. En la tanda de penaltis el Chelsea anotó el primer lanzamiento. Después Alberto Gil asumió la responsabilidad, su disparo ajustado al lateral de la red rebotó en un poste interior y volvió a salir. El árbitro inexplicablemente consideró que no había entrado. Los jugadores del Valencia no salían de su asombro. Sivera, desquiciado, no consiguió detener ningún penalti lanzado por los ingleses. El Valencia también marcó todos los penaltis restantes. Insuficiente porque la vergüenza ya se había consumado.

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