Mikey, espectáculo en el centro del campo

El mediocentro de origen inglés ha completado su segundo año en el juvenil de Rubén Baraja. Ya ha jugado con el Mestalla y con las categorías inferiores de las selecciones española e inglesa.


Michael Wayne Fernández Greenwood, más conocido como Mikey (aunque también en las actas y desde el club escriben su nombre como se pronuncia, es decir, Maiki), es de esos futbolistas por los que merecería la pena pagar una entrada. Su excelente técnica le permite ejecutar las acciones con un extra de vistosidad. Eso no quiere decir que sea un futbolista frívolo o que los detalles de calidad sean gratuitos. Hace lo que tiene que hacer sobre el campo y entiende su posición de mediocentro creador a la perfección, entre otras cosas, porque ha tenido al mejor maestro en Rubén Baraja. Pero cuando Mikey entra en contacto con el balón cualquier cosa puede pasar. Un cambio de juego de 50 metros al primer toque y con el exterior del pie, un recorte que deja al defensa sentado, un disparo a la escuadra de la portería rival…

Una de las principales virtudes de Mikey es su capacidad para asociarse con sus compañeros y mejorar el juego colectivo. Ésa es su función en el terreno de juego y la cumple a la perfección. Es un futbolista con carácter y también aporta bastante a la hora de recuperar balones en el centro del campo.

La historia de Mikey, pese a su corta edad (nació en 1996), es la de un trotamundos futbolístico. Jugó en las categorías inferiores del Real Madrid cuando era un niño y luego se fue a Benidorm con sus padres. Guillermo Amor le llevó al Barcelona para hacer unas pruebas que superó aunque decidió no quedarse en la Masía. Antes de llegar al Valencia también jugó en el Hércules y en el Villarreal. En el club blanquinegro se ha convertido en uno de los referentes de la Academia.

Nació en Inglaterra aunque muy pronto se vino a vivir a España. Su madre es inglesa y su padre español y por eso el talentoso mediocentro tiene la doble nacionalidad. Mikey, de hecho, ya ha jugado con las categorías inferiores de ambas selecciones y, si algún día le llega la llamada de la absoluta, tendrá que decantarse por uno de los dos países.

Mikey fue un jugador importantísimo el año pasado en la consecución del título de campeón de Liga del grupo VII de la División de Honor Juvenil. Durante este curso también ha tenido un papel determinante en el equipo dirigido por Rubén Baraja y tuvo actuaciones muy destacadas en la Copa del Rey donde el Valencia alcanzó las seminfinales. El año pasado llegó a debutar con el Mestalla y esta campaña ha entrenado asiduamente con el equipo de Curro Torres. En total suma 9 partidos con el filial y ha marcado un gol y la temporada que viene será parte de la plantilla del Mestalla.

Todavía le queda un trecho que recorrer para ser futbolista profesional. El más decisivo y, seguramente, el más complicado. Tiene las condiciones para llegar a lo más alto y sólo necesita algo de suerte y seguir trabajando duro.

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