Tan cerca y tan lejos

El juvenil A del Valencia se ha dejado casi todas las posibilidades de ganar la Liga esta mañana en Bunyol. El equipo dirigido por Rubén Baraja se fue al decanso con dos goles de ventaja pero el Levante consiguió empatar.


El Valencia acarició con las manos la victoria en el partido clave de la temporada. Por eso, la sensación de tristeza y frustración se incrementó cuando el árbitro pitó el final y en el marcador se reflejó un empate. Ha sido una temporada muy intensa en la que el juvenil A ha estado al frente de la clasificación durante la mayor parte de las jornadas. Hoy, penúltima fecha de la competición, al equipo blanquinegro sólo le valía ganar porque el Villarreal, con un partido más, estaba dos puntos por encima en la tabla. Ahora, tras el empate, queda una bala pero parece de fogueo. El Villarreal recibe al Hércules la próxima jornada y el Valencia al Torre Levante. Todas las quinielas auguran victoria de los locales en ambos partidos.

La plana mayor de la Academia del Valencia CF con Rufete al frente acudieron a ver cómo se decidía la suerte del grupo VII de la División de Honor Juvenil. Los filiales son el paso previo para llegar al primer equipo pero los juveniles A son los buques insignia de la cantera de los clubes.

Sobre el campo Baraja salió con una pareja de laterales inédita. Las bajas de Lato y Mickey provocaron que Javi Jiménez jugara de mediocentro, Uru de central y de laterales entraran Luismi por la derecha y Álex López por la izquierda. El partido empezó con mucho respeto por parte de los dos equipos. Al Valencia sólo le valía la victoria pero era consciente de la dificultad del envite. Empezaron a haber tímidas llegadas pero ninguno de los dos equipos era capaz de llevar el peso del juego. Una genialidad desatascó el partido: Javi Zarzo sacó un disparo espectacular desde 30 metros que entró por toda la escuadra. Los futbolistas lo celebraron a lo grande sabedores de que estaban jugando una Final. El gol reforzó al Valencia que amplió la ventaja en el marcador pocos minutos después por medio de Luismi que remató con la espalda un saque de esquina botado por Carlos Soler. El partido se ponía muy favorable y eso que el Valencia tampoco había acumulado muchos más méritos que el Levante.

En la segunda parte el choque siguió igual: intenso y cerrado. Ninguno de los dos equipos era capaz de controlar el partido o de dominar territorialmente a su rival. Había llegadas esporádicas en las dos áreas pero sin continuidad. El Levante recortó distancias muy pronto. Un error en la entrega de . Uru dejó sólo a Lander ante Sivera. El delantero granota batió al portero valencianista. Tocaba sufrir. El Levante en su papel jugaba como si le fuera la vida en ello y se lanzó a por el tanto del empate. El Valencia aguantaba bien las embestidas sin sufrir en exceso. Sin embargo, los locales consiguieron la igualada después de que el árbitro apreciara penalti de Carlos Soler sobre un futbolista granota. Jaime fue el encargado de transformar la pena máxima. Al Valencia le costó algunos minutos recuperarse del golpe. De un plumazo se habían quedado sin victoria en el derbi y sin título de Liga. Aún así, el equipo blanquinegro se recompuso y preparó la ofensiva final. Entraron al campo Borja Domingo y Niso. El gol rondó en un par de jugadas pero faltó algo de claridad para obtener el premio. En los minutos finales la tensión se desató. Quedó patente, por si había alguna duda, el placer que le genera al Levante frustrarle un título al Valencia.

La esperanza es lo último que se pierde. Queda aprender y ganar el último partido. Pase lo que pase hay que felicitar a los futbolistas porque han hecho una temporada excelente. Después, en el peor de los casos, está la Copa del Rey para demostrar que éste es un equipo campeón.

 

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