Rodrigo: “No vengo de paso”

Rodrigo Moreno (Rio de Janeiro 1991), es un profesional honesto con el esfuerzo. Por eso, merece ser tratado como un futbolista más. Además, es una persona cercana y asequible y eso que viene de ser un ídolo en Lisboa jugando con el Benfica. Dentro del campo ya ha dejado muestras de su extraordinaria calidad, es de esos futbolistas capaces de resolver un partido en una jugada aislada aunque no le estén acabando de salir las cosas y haya tenido algún gesto que no le benefician ni a él ni a su equipo. Lim pagó alrededor de 30 millones de euros por él. Todavía no es jugador propiedad del Valencia pero está previsto que lo sea antes o después. En principio, su futuro estará ligado al club de Mestalla por muchos años. Él lo sabe y no tiene prisa aunque mediáticamente se genere cierta ansiedad y se ponga la lupa sobre él. Cualquiera sabe que tiene condiciones de sobra para deparar muchas tardes de gloria el valencianismo


– Buenos días Rodrigo, gracias por atendernos

Gracias a vosotros yo estoy encantado.

– Vamos a empezar por el final que es el gol que le marcaste al Rayo y reventaste el banderín en la celebración. Tenía muchas ganas ¿no?

Sí, se me juntó un poco todo, las ganas que tenia, el momento del partido y el gol que fue decisivo y también por todo lo que habíamos vivido en ese partido. Creo que fue un partido de locos, no me acuerdo de haber vivido un partido tan loco en mi carrera. Sobre todo, después de haber marcado nosotros tan pronto nadie se imaginaba cómo iba a terminar. Pero bueno, muy contento por cómo se dio la cosa y por haber conseguido el pase.

– Nunca había vivido un partido tan extraño pero no sé si había celebrado un gol con tanta rabia…

Bueno sí, sí que había celebrado goles con rabia pero por lo que te he dicho: éste fue un gol especial por el partido, con dos remontadas. Creo que por culpa nuestra también por relajarnos en demasía con el primer gol creyendo que estaba todo resuelto. De la nada se nos presentaron  tres goles en contra.. creo que el equipo tuvo un apagón a final de la primera parte. Pero lo importante fue la reacción del equipo y del míster atreviéndose a hacer esos cambios y el apoyo de la gente.

– Para usted fue el partido de ángel y demonio. Dos grandes jugadas por la banda que son dos asistencias de gol, el gol decisivo, pero después la patada que suelta a destiempo…

Sí. La verdad que como hombre y persona tengo que asumir mi error. En el momento mismo de la jugada no creí que había sido tanto pero luego por la tele se ve claramente. Fue una reacción estúpida por mi parte. Venía dándome en la cara y tuve esa reacción. Sobre todo el hecho de que después de todo el esfuerzo que habíamos hecho para darle la vuelta al partido dejé a mis compañeros con uno menos en los últimos quince minutos. Podía tirar por la borda todo lo que habíamos conseguido entre el equipo y la afición, entre todos, por una tontería.

– En el Valencia es la segunda vez que le pasa pero en su carrera tampoco se ha distinguido por ser un jugador problemático.

La verdad es que no. Por casualidad, las dos expulsiones que he tenido en mi carrera las he tenido aquí esta temporada. La primera por una situación totalmente distinta a la del partido contra el Rayo. Fue también una jugada estúpida en la que casi no le llego a tocar. Pero la última no tiene ningún tipo de justificación, simplemente fue una reacción de la tensión del propio partido. Es un aspecto que tengo que hacérmelo mirar. Jamás voy a huir de mi responsabilidad. Me he equivocado, tengo la sanción y la acato. Obviamente tengo que corregir ese aspecto, está claro.

– Después de haber repasado lo último vayamos a los inicios: En 1991 en Rio de Janeiro nace Rodrigo. Allí, jugar a fútbol antes que andar es lo habitual ¿no?

La verdad es que es el país del fútbol. España también es muy futbolero. Mi padre se había dedicado a jugar a fútbol aunque se lo tuvo que dejar muy joven por las lesiones. Siempre he vivido un ambiente muy futbolero en mi casa. Mi padre tenía amigos ex futbolistas y siempre vivías en ese ambiente. Siempre me ha gustado desde pequeño, me sigue encantando y en ese sentido me considero un privilegiado por poder dedicarme a lo que me gusta.

– De pequeño se va a Galicia por cuestiones laborales de su padre.

Sí, cuando yo tengo diez años nos vamos a vivir a Vigo porque mi padre y Mazinho van a hacer allí un trabajo: yo, mi hermana, Mazinho y su familia. Éramos muy pequeños y acompañamos a nuestros padres. Mucha gente se cree que vine a España por temas de fútbol pero no tiene nada que ver. En Vigo empecé jugando en el Eureka y luego me fui al Celta.

– El equipo donde había jugado Mazinho…

Sí, él es una persona muy querida allí. Cuando se retiró definitivamente del fútbol en Brasil volvió a España porque quería realizar un trabajo utilizando su imagen y mi padre le acompañó como socio.

– Usted no tiene ninguna relación carnal Tiago y Rafinha, los hijos de Mazinho, aunque en muchos sitios así lo digan.

Exacto. No somos familia de sangre. Pero como siempre hemos estado juntos, hemos vivido desde pequeños somos familia de afecto. Son mis primos de afecto.

– Tiago y Rafinha fueron buenos compañeros para aprender a jugar a fútbol. Eran un trío de cracks.

Desde pequeños hemos vivido muchas cosas juntos aunque al final cada uno haya tomado su camino porque así es el fútbol. En verano casi siempre nos vemos y estamos en contacto.

– En el Celta empieza a destacar hasta que le llama el Real Madrid

Tuve muy buenos años en Vigo, pasé mi adolescencia allí. Mi penúltimo año de juvenil hicimos una gran temporada y llegamos a la Final de Copa de Campeones que perdimos contra el Barça. Para el último año de juvenil me llamó el Real Madrid y me fui allí porque pensé que era una oportunidad irrechazable. El Madrid es un escaparate muy importante. Empecé en el juvenil del Madrid y, a mediados de noviembre, me subieron al Castilla. Hice muy buenos partidos y al final me quedé todo el año. A final de temporada bajé a jugar la Copa de Campeones con el juvenil que le ganamos al Valencia. Después surgió la oportunidad de irme al Benfica. El Madrid estaba negociando por Di María y creí que era bueno para mi carrera estar al máximo nivel. Jugar en Primera División y la Champions. Dejar mi paso por el filial y empezar a competir ahí.

– Paralelamente, cuando llega a las categorías inferiores del Madrid le empiezan a convocar para la selección española.

Sí, la primera llamada fue para la sub-19, luego la sub-20 y después la sub-21 con la que disputé las Olimpiadas aunque yo era más pequeño del límite de la edad.

– Las Olimpiadas fueron una gran decepción…

Sí, totalmente. La gente tenía unas expectativas muy grandes puestas en esa generación. El equipo venía de haber ganado el Europeo sub-21 aunque yo no había participado. La gente esperaba más y fue una decepción.

– ¿Cuántas veces le ha llamado la Federación Brasileña?

Nunca. En Brasil hubo una época que tenían una política de no llamar a gente de fuera. Algo que ha cambiado ahora porque estaba perdiendo muchos jugadores. En mi caso no fue por cuestión de fútbol sino por una cuestión personal de mi familia. He pasado prácticamente toda mi vida en España y he crecido aquí. A día de hoy tengo más lazos con España que con Brasil. Estoy encantado de representar a la selección. Ya he debutado en la absoluta y no existe opción de jugar con Brasil.

– En su primera temporada en el Benfica, dada su juventud necesita minutos y le ceden al Bolton ¿qué tal la experiencia?

Muy bien. Llegué la Benfica con 18 años y tenía muchos jugadores por delante. Fue una solución muy buena que encontramos el club y yo. Fue una experiencia muy bonita. La Premier es una Liga muy interesante en el aspecto del ambiente que se vive. No fui titular indiscutible en el Bolton pero sí que fue un año importante para mí, de transición de las categorías inferiores al fútbol profesional. Siempre estaré agradecido al Bolton por darme la oportunidad.

– Como futbolista sería enriquecedor por el estilo de fútbol que se practica en Inglaterra…

Sí, a pesar de ser un futbolista joven ya he jugado en Inglaterra, en Portugal y en España. Eso te da experiencia y vivencias. El Benfica es un club muy grande y he jugado dos finales de la Europa League. Eso te da un bagaje y, a pesar de ser joven, mi experiencia hasta el momento ha sido muy rica.

– Vuelve al Benfica, va asumiendo protagonismo hasta que se convierte en un ídolo. De hecho, hace poco presentó un libro.

Poco a poco fui ganándome el respeto de la gente. Llegué muy joven. Es verdad que mis comienzos en el Benfica no fueron fáciles porque tenía grandes jugadores por delante pero poco a poco fui haciéndome mi hueco. Al final el fútbol es eso, hay que demostrarlo dentro del campo. Me quedo con eso, me he ido de allí estando bien con todo el mundo. La gente está agradecida por lo que he hecho. Hemos presentado un libro con otros jugadores contando la experiencia del año pasado, de cómo sucedió todo porque ganamos los tres títulos nacionales de Portugal, algo que no se había hecho nunca. Estoy muy agradecido por el cariño de la gente y es algo que me llena.

– El invierno pasado Peter Lim compra sus derechos federativos. Aquí cuando se hablaba de eso era casi un tema tabú pero llegó usted y lo explicó con una naturalidad que resolvió todas las dudas

 Es normal porque lo desconocido siempre es complicado. Es una cosa novedosa en el fútbol aunque no es la primera vez. Ya se han hecho otras operaciones así pero puede que la gente no las conociera. En ese sentido para mí siempre ha sido algo normal. Nadie me ha obligado a hacer nada. Creo que fue la solución que Peter Lim encontró porque ya tenía intención de comprar el club. Todos los problemas que se han ido descubriendo a lo largo del tiempo aconsejaron esperar pero ya existía el  vínculo conmigo y con André. Ya tenía la idea de que iba a venir al Valencia porque Lim iba a comprar el club y no va a comprar algo para reforzar a un tercero. En esos momentos estaba tranquilo, tenía la idea de que podía recalar aquí en verano pero todavía me quedaba media temporada en el Benfica y muchas cosas que disputar. Estaba centrado en el Benfica porque era lo que tocaba. Finalmente, me alegro de que todo haya salido bien. De que haya podido comprar el club porque era algo que deseaba mucho. Personalmente estoy muy contento.

– Es verdad que este caso es un poco especial porque Lim os compró con la intención de que jugarais en el Valencia pero el recelo con los fondos de inversión puede provenir del choque que se produce con el romanticismo del fútbol, de la identificación del futbolista con un equipo…

Sí que es verdad, pero con fondos de inversión o sin fondos de inversión, el futbolista es un poco mercancía. El mundo del fútbol es así. El vínculo que existe entre el jugador y el club debe partir de la propia persona. Yo siempre he dejado claro que no vengo aquí a estar de paso, no vengo a aprovecharme del Valencia como trampolín. Vengo aquí a representar a un club, a darlo todo por el Valencia. Las cosas me pueden salir mejor o peor, la gente puede estar más o menos contenta, eso forma parte del fútbol pero tengo claro que, más que yo, no me va a exigir nadie. Soy el primer interesado en que me salgan bien las cosas y como consecuencia al club. Es algo muy personal de cada uno pero en ese sentido no veo los fondos como algo malo, por lo menos desde mi experiencia. Al Valencia le ha ayudado mucho. El club ha vivido unos últimos años muy convulsos y Peter Lim ha venido a dar esa estabilidad que necesita el club para estar allí arriba.

– Viajamos al verano pasado. Lo de Peter Lim todavía estaba en el  aire y usted tenía la posibilidad de seguir en el Benfica jugando Champions, se habló de que tenía ofertas de otros equipos que le ofrecían un horizonte deportivo inmediato más atractivo que el Valencia. No sé si tuvo dudas de venir aquí.

Independientemente de que el Valencia este año no jugara la Champions es un club enorme. Es muy difícil que vuelva a ocurrir lo de este año, que no esté presente en las competiciones europeas. No tuve dudas. Creí que era la mejor opción para mí. El Valencia estaba empezando un nuevo proyecto con jugadores jóvenes y me sentí identificado. Es un club que siempre me ha gustado. Es un club apetecible para cualquier jugador. Yo quería volver a España, llegar a la selección absoluta. Nunca había jugado en Primera División y tenía ganas. Creo que hice lo correcto y mientras esté aquí intentaré dar lo máximo. Estoy encantado de estar aquí.

– Habla usted de la juventud de la plantilla pero también es cierto que tienen experiencia. Aún así, no sé si haría falta un referente más mayor como fue el año pasado Keita.

En ese aspecto no tenemos problemas. Estamos haciendo un buen año. Empezamos muy fuerte y luego tuvimos un bajón en Liga de cuatro partidos. Pero hemos vuelto a ganar en Liga. Estamos en la siguiente fase de la Copa del Rey tras un partido muy difícil en el que hubo que demostrar veteranía. Quizá un equipo muy joven se hubiera venido abajo y no fue así.  Tenemos jugadores con experiencia como Álvaro, Javi o Diego. Parejo también es un jugador experimentado que ha estado en otras ligas, Otamendi es un referente para la plantilla… Se ha creado  un grupo muy unido. Hemos sido capaces en poco tiempo, con muchos jugadores nuevos y un entrenador nuevo de hacer piña y creo que se ha confeccionado una gran plantilla.

– No sé si le ha parecido muy precipitado o injusto asociar su bajón de rendimiento y su titularidad con el hecho de que es un jugador de Peter Lim ¿Le ha llegado ese debate?

No tengo problemas en atender a los medios pero me mantengo al margen del tema. El fútbol es público, la gente va a hablar y si te tienes que basar en la opinión de cada persona te vuelves loco. Esto no es el Rodrigo Fútbol Club. Estamos hablando del Valencia y el dueño es Peter Lim y el dueño no está preocupado por mí, está preocupado por el club. No tiene nada que ver. El entrenador no va a hacer lo mejor para mí, va a hacer lo mejor para el equipo. Ahora mismo estos últimos partidos de Liga no he jugado y el equipo ha estado muy bien. Es verdad que he bajado el rendimiento de principio de temporada pero bueno, forma parte también del fútbol. Lo que sí puedo garantizar es que voy a hacer todo lo posible para estar bien. Contra el Rayo estuve bien e intentaré estar a la altura de las expectativas de la gente que no son más altas que las que tengo yo sobre mí mismo. Yo no lo veo así. El míster va a hacer lo que crea conveniente en cada momento por el bien del equipo. Soy un empleado más del club y estoy para hacer lo que me ordenen.

– Pero incluso, aún no estando bien, su titularidad se puede justificar futbolísticamente por el hecho de que usted es un jugador que puede cambiar el signo del partido en una acción aislada

A principio de temporada empecé muy fuerte al igual que mis compañeros. Me he adaptado bien a la banda. Contra el Rayo estuve muy a gusto en la banda derecha. Después tuvimos el cambio del sistema y jugué por la banda izquierda. Yo no exijo jugar ni en mi contrato pone que deba jugar. Soy uno más de la plantilla y decide el míster independientemente de lo que la gente crea. Yo hago lo que el míster decida y si tengo que jugar voy a dar lo máximo y si no, voy a apoyar a mis compañeros. Si tengo que jugar, quince o dos minutos saldré a darlo todo por el equipo. No quiero que la gente se confunda y crea que yo tengo la obligación de jugar. El dueño del club quiere lo mejor para el club no para mí, Piatti o Parejo. Lo que se haga se va a hacer por el bien del Valencia.

– ¿Cómo va su adaptación a la banda?

Creo que me estoy acoplando cada vez más. Estoy cada vez más a gusto. Yo he venido a aportar y el míster ha decidido ponerme ahí porque mis características se podían adaptar bien ahí.

– ¿Qué le pide al 2015 en el plano personal y el colectivo?

En el plano personal pido salud para mí y para mi familia y deportivamente espero que el Valencia logre estar en la Champions. Esperemos darle una alegría a la gente y si es posible llegar a esa final de la Copa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *