“Esta puede ser una generación parecida a la de mi hermano, Bernat, Alcácer o Isco”

El apellido Gil y el Valencia CF llevan mucho tiempo unidos. Y ese matrimonio no parece que vaya a acabar en breve, ni tan siquiera va a bastar con la presencia de Carles en el primer equipo. Más abajo hay otro Gil, de nombre Nacho y poseedor de unas cualidades que llevan años despertando elogios, que ha ido quemando etapas a la sombra de un hermano en la élite. Tanto que ahora el ‘pequeño’ Nacho ya ha ganado una liga juvenil, es un habitual titular en su primer año en el Valencia Mestalla y luce talento en cada ocasión que se calza las botas. De mirada viva y sonrisa pícara, nuestro protagonista recibe las bromas de Curro Torres y otros miembros del filial mientras se produce la entrevista. Y es que puede parecer tímido de primeras, pero todos saben que él siempre se deja notar dentro del vestuario gracias a su carácter alegre, y están convencidos de que el apellido Gil va a seguir estando de moda por la capital del Turia…


Si no me equivoco, viene usted de pasar unas semanas fastidiadas por culpa de una molesta pubalgia que le ha tenido fuera del equipo. Tranquilice a la afición valencianista de cara a los próximos partidos…

Lo cierto es que vengo tres semanas lesionado de pubalgia, pero estoy empezando a entrenar con el grupo, estoy bien y no he recaído de momento. Ojalá que siga así.

La buena noticia es que regresa justo cuando el Valencia Mestalla resurge de un delicado inicio de curso, a punto para volver a aportar todo el fútbol que estaba ofreciendo en el once titular.

El salto físico a Segunda B se nota. Ya te enfrentas contra ‘hombres’ por así decirlo, pero el equipo lo está asumiendo bien y está dando la cara. Al principio no tuvimos suerte y ahora poco a poco estoy convencido de que iremos hacia arriba.

Pero usted sabe que hay una presión añadida, para bien o para mal, observando de cerca a la generación de 1995 de la que usted forma parte. Con talentos forjados en Paterna como usted, Fernando Cano o Alberto Tendillo entre otros.

Lo que destaca de este año es que somos muy jóvenes todos, parecía que no íbamos a dar la talla pero se está viendo que sí, intentamos hacerlo lo mejor que podemos y llevamos toda la vida juntos. Poco a poco nos vamos viendo arriba y estamos tranquilos, haciendo lo que nos gusta. A ver si acabamos teniendo la oportunidad en el primer equipo.

De momento ya la tienen en el Valencia Mestalla y en la Segunda División B. Y eso que el año pasado fue una gran decepción el papel del juvenil que usted integraba en la Copa del Rey y en la Copa de Campeones.

Veníamos de una buena dinámica, con muchas victorias, pero llegamos muy justos a esos torneos. Pocos jugadores y algunos además se fueron al filial como en los casos de Fernando Cano, Sito y Tendillo. No éramos los mismos de toda la liga, veníamos muy forzados y nos costó.

La gente se conformaría con que su camada fuera similar a la que integró su hermano Carles, una formada por Bernat, Paco Alcácer, Isco o Fede. Mucho talento forjado en Paterna que quizá tenga continuidad con usted y sus compañeros de generación.

Yo de verdad pienso que es una generación parecida a los Alcácer, Fede, Bernat, Isco o mi hermano. Nos veo muy parecidos, y aunque es pronto y estos nombres que he mencionado ahora son figuras importantes, creo que el talento está ahí.

Como también está ahí el talento en la familia Gil. A su hermano se le conoce más aunque a usted ya se le disfruta cada dos semanas en el Puchades. ¿Hay muchas diferencias futbolísticas con Carles?

Yo me encuentro más cómodo por dentro, jugando a banda cambiada para meterme para dentro y asociarme. No soy de llegar hasta la línea de fondo y centrar, soy más de asociarme por dentro.

¿Y mejor o peor que su hermano? Cuando se le pregunta a él siempre contesta que usted es el bueno de la familia…

No, no, que va. Aún me quedan por dar muchísimos pasos para estar a su altura. Entre los dos nos animamos, teniendo muy claro que no por ser hermanos tenemos que dar los mismos pasos. Nos damos fuerza constantemente y quien nos lo iba a decir, que mi hermano estaría en el primer equipo y yo en el filial. Hace diez años no nos lo hubiéramos creído, ojalá en unos años podamos estar los dos juntos en el primer equipo.

Los que seguramente nunca dudaron fueron sus padres. ¿Valencianistas sufridores con todo lo que rodea al club, venta a Peter Lim incluida?

Se sufre, mucho más nosotros que lo vivimos desde dentro. Siempre hemos estado a la espera de eso y se sufre en casa, mi padre sobre todo que es muy pasional y muy aficionado y más teniéndonos a nosotros dos dentro del club.

¿Todavía aprieta tanto papá como cuando era usted pequeño, o ya ha dejado de hacer de entrenador dentro de casa?

Mi padre es sobre todo un apasionado del deporte. Cuando yo era pequeño sí que hacía más de entrenador conmigo y mi hermano, ahora nos mete un poquito de caña pero es normal, quiere lo mejor para nosotros. Mi padre intenta que los dos estemos bien y jugando, está fastidiado cuando uno de los dos no juega pero al final el sufrimiento se divide entre los dos hermanos.

¿Sufrimiento es lo que vamos a tener esta temporada con el Valencia Mestalla? Mire que es el ‘pan’ de cada año…

Yo sinceramente pienso que este año no se va a sufrir. Podemos estar en el playoff de ascenso aunque el objetivo sigue siendo la permanencia. Hay que ir partido a partido y poco a poco ir subiendo hacia arriba, pero no veo el porqué no voy a mirar al playoff de ascenso. Queremos hacerlo bien, no sufrir este año y olvidarnos de pasar apuros.

Como le escuche Curro Torres hablando de subir, de playoff de ascenso y de todas estas cosas igual le tira de las orejas. ¿Curro Torres tiene tanto carácter dentro del vestuario como el que demuestra en el césped, ahora en la banda y antes como futbolista internacional?

Curro es otro niño más, el primero que hace bromas y deja hacerlas. Estás hablando de un internacional, que ha conseguido cosas con el Valencia y por eso se le tiene un gran respeto. Pero él nos hace ver que es uno más, que nos trata de tú a tú y que en definitiva es alguien muy normal.

Y eso no ha impedido que les haya inculcado un claro carácter ganador, la intensidad que futbolistas finos como usted demuestra cada fin de semana en los terrenos de juego.

Eso es, la clave es nuestra intensidad, no bajar los brazos siendo un grupo joven pero con muchas ganas de demostrar cosas. Eso algo que se ve en cada entrenamiento, para hacernos un hueco en el once la clave son las ganas de todo el mundo.

¿Y un hueco en el primer equipo de Nuno Espirito Santo? Hay quien piensa que con el desembarco de Peter Lim como nuevo dueño va a haber menos oportunidades para los de abajo, que se va a tirar más de cartera para reforzar al Valencia CF.

Nosotros estamos un poco aparte del tema Lim, pensamos en el Valencia Mestalla y en el próximo partido. Toca hacer nuestro trabajo para salir recompensados, nada de pensar en el que vendrá porque lo que tenga que pasar pasará. Aún así, no está de más apuntar que ves que poco a poco va llegando gente que hace nada estaba en la cantera. Gente como mi hermano, Paco Alcácer, Gayà, Fede o Jaume, personas que hace dos años estaban a nuestro lado y ahora los ves ahí arriba. Hay que apretar los dientes y creerse que es posible llegar ahí.

Me alegra escucharle hablar con esa confianza. Me habían dicho que era usted muy tímido y que iba a estar muy ‘cortado’ en la entrevista…

Al principio sí que soy un poco tímido, guardo las distancias pero luego me suelto y me encanta gastar muchas bromas. Actualmente hay muchos que son así en el vestuario, pero todas las cosas que hacemos y decimos  son sin maldad. Puedo asegurar que es un grupo muy sano que hace bromas y donde nadie se cabrea. Es todo compañerismo y buen rollo.

Bueno, pues a ver si la próxima vez que hablemos todo sigue así de bien, señal de que el Valencia Mestalla estará viviendo una temporada más que placentera. Pero antes de cerrar, cuente por favor la historia con el jeque de Dubai, más que nada para que el valencianismo vea a lo que renunció Nacho Gil para seguir en su amado Valencia CF.

La historia fue un poco que después de los partidos en un torneo celebrado en Dubai, quien marcaba se iba a cenar con el jeque. A mí me invitaron pese a no marcar en el último encuentro, y entre broma y broma él me dijo que le gustaría que yo estuviera allí, pero obviamente no me lo tomé muy en serio. De cualquier manera no hubiera aceptado, soy muy joven y quiero triunfar en el Valencia, que es mi club y mi vida y a ver si puedo lograrlo.

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