Vicios adquiridos

Vicios adquiridos


El Valencia desapareció de Balaídos en el segundo periodo. Se puede argumentar que el equipo no respondió físicamente al reto de la intensidad constante y de la presión. Sin embargo, esta lectura choca con la idea de las rotaciones. Hasta cinco jugadores del once inicial de Balaídos no jugaron desde el principio contra el Atlético de Madrid. Además, Pizzi aseguró en rueda de prensa que, hasta el momento, el trabajo de Richino no estaba siendo demasiado exigente. Por eso, los motivos del alarmante bajón del equipo en el campo del Celta cabe buscarlos en la trayectoria anterior de estos jugadres. No es la primera vez que el Valencia dimite a mitad partido. No es nuevo que el equipo se transforme en un terreno de juego a causa de su debilidad mental incapaz de administrar situaciones mínimamente adversas. Por eso tiene sentido pensar que la obra de Pizzi tiene muchísimo trabajo por delante. Pese a los destellos vistos frente al Levante y el Atlético. el Valencia es un equipo en construcción. Algo lógico dado que el entrenador es nuevo pero preocupante si tenemos en cuenta que ya estamos a mitad de temporada. De todas maneras, si reclamábamos prudencia tras dos buenos resultados, hay que seguir pidiéndola tras una derrota.

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