Tercer aniversario

Antes de que acabe el mes de octubre, nos trasladaremos a una plataforma Web más ajustada a nuestras actuales necesidades.


El 6 de octubre de 2013, tal día como hoy hace tres años, estrenamos DIARIO DE MESTALLA. Desde el principio hemos sido transparentes con las ambiciones de este medio de comunicación y, puntualmente, hemos reflexionado sobre nosotros mismos. Hace doce meses advertíamos de nuestra necesidad de crecer estructuralmente para mantener y desarrollar el periódico digital. No hemos cumplido con el objetivo y ahora nos encontramos en pleno periodo de transición. El cambio en el que estamos inmersos responde a la lógica empresarial y viene fundamentado por las cifras de audiencia. Mientras que el periódico está estancado y tiene un margen de crecimiento limitado con los actuales recursos, nuestro canal de TV, alojado en Youtube, no para de aumentar en número de suscriptores y visualizaciones. Por eso, nos parece que lo más razonable es centrar nuestros esfuerzos en los contenidos audiovisuales y dejar de lado los contenidos escritos.

En realidad, nuestros lectores más fieles habrán notado que, desde principio de temporada, ya no escribimos las previas y las crónicas del Valencia CF, del Valencia CF Mestalla y del Valencia CF Femenino. Tampoco hemos analizado, como veníamos haciendo hasta ahora, la composición de los diferentes equipos de la Academia y hemos prescindido de escribir noticias que no tuvieran un acompañamiento audiovisual. Por otra parte, los editoriales dejaron de ser diarios hace un año. Así las cosas, ahora también vamos a prescindir de los colaboradores y, antes de que acabe el mes de octubre, nos trasladaremos a una plataforma Web más ajustada a nuestras actuales necesidades.

Podríamos decir, simplemente, que estamos ante una reconversión empresarial y no sería un eufemismo. Podríamos ahondar en multitud de factores externos que han imposibilitado el desarrollo del proyecto inicial e, incluso, podríamos hacer una lista bastante extensa con agravios comparativos. Y todo ello sería verdad. Sin embargo, preferimos, públicamente, asumir el fracaso por nuestra propia incapacidad. Entre otras cosas, nos han faltado dotes comerciales y de gestión económica, no hemos sabido aprovechar nuestro momento de expansión para crecer y tampoco hemos sabido transmitir a la gran mayoría de valencianistas las particularidades de este medio de comunicación. Queremos incidir en este punto, en el de nuestra responsabilidad, porque seguimos pensando que la idea periodística que hemos propuesto es perfectamente viable.

En DIARIO DE MESTALLA hemos apostado por dignificar esta profesión. Siempre hemos trabajado con contenidos propios (escritos y gráficos), hemos diferenciado la información de la opinión y, para ambas cosas, hemos dejado de lado nuestras filias y nuestras fobias. Hemos respetado la inteligencia de nuestros lectores huyendo de la anécdota y apostando por la sustancia y hemos conseguido hacer un producto sobrio y riguroso. Con mayor capital humano y económico, un modelo como el nuestro está condenado a triunfar por lo que, desde la perspectiva del consumidor, no cabe exigir menos.

Cerramos esta etapa con poco que reprocharnos en cuanto a nuestra profesionalidad y la pasión con la que hemos trabajado. Por último, tenemos que dar las gracias, en primer lugar, a todos los lectores que nos han acompañado en esta aventura y, en segundo lugar, a todos nuestros colaboradores. Empezando por Alfonso Gil, que nos recibió en su despacho de la Universidad en los albores del proyecto y nos dio valiosos consejos y confianza. A través de él contactamos con Paco Lloret que también fue una pieza clave en los inicios de DIARIO DE MESTALLA. Estamos orgullosos de todas y cada una de las firmas que han realizado su aportación al periódico: Josep Lizondo (Desmemoriats), que nos ha acompañado de principio a fin, y otros que se quedaron por el camino como Rafa Lahuerta y Jordi Gosálvez. En los últimos tiempos ha escrito Josep Bosch y también han participado como redactores en diferentes épocas Adrián Rubio, Manu Tello y Pablo García Molins. Mención aparte merece Paco Polit que ha tenido una vinculación más cercana proporcionando estupendos análisis semanales desde hace dos años. Y, por supuesto, seguimos teniendo, gracias a Dulce Sotos, un archivo fotográfico envidiable.

Se acaba aquí parte de lo que se daba pero el proyecto continúa. Por eso, seguimos diciendo lo mismo que el primer día:

Larga vida a DIARIO DE MESTALLA.

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