Frustración

El Valencia cayó de forma injusta en la Europa Leaague y la temporada se queda sin estímulos a falta de dos meses para que concluya.


Dijo Gary Neville el 5 de enero que los jugadores tenían un problema con él “porque han mostrado lo que saben hacer en el campo y ahora hay que repetirlo”, en relación al partido que su equipo hizo contra el Real Madrid en Mestalla. Casi cuatro meses después ha quedado demostrado que el problema lo tiene y lo ha tenido Gary Neville que cuenta con una plantilla que es selectiva a la hora de competir. Ayer era el día y los futbolistas estuvieron a la altura. También el entrenador con su planteamiento. Y sí, volvió la magia de Mestalla. El sabor a injusticia tras la eliminación está más que justificado. El Valencia ha merecido pasar a cuartos de final de la Europa League. En San Mamés Aduriz perdonó dos ocasiones claras de gol pero Rodrigo Moreno perdonó tres. Y ayer el equipo blanquinegro convirtió al Athletic en un equipo vulgar. Ha faltado suerte pero conviene reconocer los méritos del Valencia. Por eso, la grada despidió con una ovación a sus jugadores pese a la derrota global.

Siempre se dice que lo bueno del fútbol es que ofrece revanchas continuamente. Pero no es el caso del club de Mestalla. Después del Athletic está la nada y como diría Benítez “nos quedan dos meses de aguantarnos”. Hasta que sea matemáticamente posible, el Valencia está obligado a pelear por la opción de entrar en UEFA en Liga. Faltaría más. Y cuando no haya nada en juego los futbolistas deberán honrar el escudo que han maltratado sin compasión a lo largo del año.

Mirando al futuro no hay que perder de vista que el Valencia salió ayer al campo con los 'Mendes boys'. Si Nuno hubiera hecho una alineación con Aderllan, Danilo, Rodrigo Moreno, Santi Mina, André Gomes y Vezo en el partido clave de la temporada todas las fallas de la ciudad habrían ardido con dos días de antelación. Se habla de que Peter Lim debe profesionalizar la parcela deportiva pero, tras el partido de ayer y viendo el rendimiento de estos jugadores, el magnate singapurense tiene motivos para pensar que su asesor personal no es un amateur en esto del fútbol. Aún así, el proyecto deportivo ha fracasado de forma inapelable y hay que pensar ya en el próximo curso. Es más que razonable exigir un cambio de modelo pero no conviene hacerse muchas ilusiones al respecto porque luego viene la frustración.

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