Cabeza alta y mirando al futuro

La surrealista eliminación del Valencia sub 19 permite sacar conclusiones positivas para la entidad


No hay muchas explicaciones que dar respecto a lo sucedido ayer en el partido de la Youth League que enfrentó al Valencia CF sub 19 contra el Chelsea FC. El colegiado, obcecado en su decisión de no dar por bueno el penalti lanzado por Alberto Gil, desatendió las indicaciones del cuarto árbitro que le transmitió que sí que había entrado. No hay consuelo posible más allá de que la UEFA rectifique y haga repetir la tanda desde los once metros o el partido entero. El Valencia ha hecho los deberes presentando una reclamación y la presidenta fue testigo directo del atropello vivido. El delegado de la UEFA reflejó el escándalo en su informe.

Hasta que el máximo organismo del fútbol europeo decida, poco más se puede hacer más allá de lamerse las heridas y procurar que el equipo recupere el ánimo y la ilusión. Pero una tarde aciaga como la vivida en Londres deja muchas lecturas positivas para el club. Desde hace un tiempo venimos reivindicando que las palabras de Alesanco en su presentación asegurando que su sueño era que la mitad de la plantilla del primer equipo estuviera compuesta por canteranos no es un brindis al sol. Hay mimbres de sobra para conseguirlo en cuestión de pocos años. Sólo falta que las palabras se conviertan en hechos.

No se puede saber qué hubiera pasado si la generación del 95 con jugadores como Gayà, Salva Ruiz, Nacho Gil, Fernando Cano, Tropi, o Tendillo hubiera tenido la oportunidad de jugar la Youth League. Sí que sabemos que la generación del 97 con futbolistas como Carlos Soler, Lato, Toni Martínez, Rafa Mir o Javi Jiménez, y la del 98 con Fran Villalba, Mariano, Ismael y Gonzalo Villar entre otros, han demostrado que la Academia del Valencia CF puede competir y ganar a cualquier equipo europeo. Tenemos un tesoro en la Ciudad Deportiva de Paterna, motivo de orgullo para todos los valencianistas. Es la hora de que el club dé un paso hacia adelante y confíe en ellos. Cabeza alta y a mirar hacia el futuro.

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