Hay que empezar de cero

La peor noticia es que queda mucha temporada por delante


Hay unas cuantas generaciones de valencianistas que sufrieron ayer por primera vez la humillación de recibir siete goles. Las demás, revivieron Kalsruhe. Aquella derrota en Alemania fue un terremoto en el club que acabó con el entrenador y, posteriormente, con el presidente Arturo Tuzón. Fue peor el remedio que la enfermedad por eso, ahora, hay que mantener la cabeza fría. Aún así, inevitablemente, caer por siete goles de diferencia tiene que tener consecuencias en una entidad como el Valencia. Mériton debe dar la cara, reconocer el fracaso de un modelo deportivo en el que ha primado el amiguismo y hacer propósito de enmienda. La derrota en el Camp Nou obliga a empezar de cero el proyecto.

Lo peor de la situación actual es que todavía queda mucha temporada por delante y el Valencia no ha tocado fondo. El club de Mestalla siempre vuelve pero cabe esperar que no sea a Segunda División. Respecto a la humillación vivida en el Camp Nou hay poco más que añadir. El planteamiento de Neville, los errores no forzados de los jugadores, la desidia sobre el terreno de juego… Si al menos el equipo hubiera recibido una goleada por ser valiente…

Sólo se puede desear que esta derrota, de alguna manera, nos haga más fuertes de cara al futuro. Ánimo a todos y a todas y hoy, más que nunca, Amunt València!

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