Con Lim o sin Lim

Miguel Zorío ya tuvo la oportunidad de construir un Valencia mejor.


Desde hace unas semanas se viene anunciando que un grupo de valencianistas tiene pensado presentar en el juzgado una denuncia para poner en tela de juicio el proceso de venta y la gestión de Peter Lim, sobre todo, en relación a los fichajes. La línea editorial de este periódico siempre se ha mostrado partidaria de la transparencia. Durante el proceso de venta señalamos en repetidas ocasiones a los culpables del oscurantismo: empezando por el Govern, pasando por Bankia y acabando por la Fundación. Tres entidades relacionadas con lo público que actuaron de espaldas a la exigencia de las luces y los taquígrafos. Entonces, la transparencia sólo fue utilizada por cada una de las partes en un sentido y en otro en función de si les interesaba, en ese momento, que se supiera o no, lo que estaba sucediendo. No hubo nadie que pusiera en tela de juicio estos hechos. La única corriente valencianista que se organizó y actuó en este sentido fue una plataforma, pero no se llamaba Marea sino Bar Torino (no confundir con la tertulia). A sus asambleas en la plaza de la Afición nunca fue Miguel Zorío.

Todo valencianista tiene derecho a denunciar al club. Desde Albelda hasta Andrés Sanchis. Es respetable siempre y necesario cuando los dirigentes no actúan de la mejor manera. Sorprende, en este caso concreto, que no se interponga la denuncia sino que se anuncie. Es un boato extraño. Juzgaremos el contenido de la demanda cuando se conozca pero ayer se desveló que la figura visible de esta acción judicial es Miguel Zorío. El ex vicepresidente de Vicente Soriano ya tuvo su oportunidad de construir un Valencia mejor y no lo consiguió. En su día rescatamos como lo más positivo de la venta a Peter Lim, el hecho de que se acababa con una manera de gestionar el club que lo había conducido a la ruina. Con Peter Lim, al menos, sabemos a qué atenernos. Parece evidente que su vinculación emocional con el Valencia nace a través de la compra de unas acciones. A partir de ahí, habrá que juzgarle por lo que haga. Los otros, sin embargo, siempre pueden apelar al 'sentiment'. Afortunadamente, en ese sentido, el cambio parece irreversible. La denuncia prosperará o no, pero el valencianismo ya ha dado un paso hacia adelante y no va a volver atrás. Con Lim o sin Lim.

Lo que está claro es que en esta ciudad no se puede hablar de fútbol. Menos mal que hoy juega el Valencia. El equipo de Nuno tiene el doble reto de conseguir los 3 puntos y de tratar de estabilizar el entorno por la vía deportiva. En este periódico, además, siempre nos podemos refugiar en el balón más allá del primer equipo. En la redacción de DIARIO DE MESTALLA estamos emocionados con las Ligas Autonómicas de esta temporada. El duelo 'Valencia contra Valencia' ya ha empezado y este fin de semana hemos podido disfrutar con los cadetes. En portada y en la sección de Escuela ya están los vídeo resúmenes y las crónicas de los partidos del cadete A y del Fundación cadete.

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