Lo malo y lo bueno del estreno europeo

El Valencia perdió contra el Zenit y Mestalla presentó un aspecto desolador pero aún así, se pueden extraer lecturas positivas


Lo malo:

– El estadio: El Valencia perdió contra el Zenit pero su clasificación para la Champions, al tratarse del primer partido de la liguilla, no está comprometida. Por eso, peor que el resultado fue constatar el desolador aspecto que presentó Mestalla. Hasta Manuel Llorente que vivía atemorizado por la afición y totalmente de espaldas a ella acabó entendiendo la importancia de que Mestalla estuviera lleno. Y es que, hasta económicamente, hay que ponderar las diferencias entre una grada vacía con entradas caras y una llena con precios populares. Es de perogrullo. Un error de bulto. La afición tiene que estar en el centro de todas las políticas del club, entre otras cosas, porque eso sí lo ha prometido Mériton. Aún se puede buscar alguna salida digna para los dos partidos que quedan de la liguilla pero lo que es imperativo es que esto no vuelva a pasar.

– El resultado: El Zenit está un pequeño escalón por encima del Valencia y no por el partido de ayer. Es el campeón de la Liga rusa y tiene excelentes jugadores. El proyecto de Gazprom lleva más que el de Lim y cabe recordar que Hulk costó 55 millones de euros y Witsel 40. Ayer, por cierto, Vilas Boas aclaró en rueda de prensa que Gazprom ha dejado de invertir grandes cantidades no por la crisis económica rusa sino por el FIFA Fair Play Financiero. La conclusión es que, pese a eso, el Valencia pudo ganar el partido. La victoria se escapó por la fragilidad defensiva. Es una noticia muy preocupante porque la filosofía de Nuno, a grandes rasgos, se sustenta en ponerle el candado a la propia portería. Por eso sorprendió la titularidad de Cancelo en vez de Barragán para defender a Hulk. El lateral derecho gallego se impuso el año pasado en todos los duelos individuales a Cristiano y a Neymar. El entrenador del Valencia optó por una opción más ofensiva pero el resultado no fue el esperado. El Valencia, tal y como está concebido, no se puede permitir dar tantas facilidades a los delanteros rivales. La efectividad del Zenit fue asombrosa pero en los tres goles Hulk y Witsel dispararon a portería sin oposición. Esto es la Champions y las errores se pagan caros.

Lo bueno:

El estadio: La poca gente que hubo estuvo muy activa. La reacción tras el primer gol encajado fue la de apoyar al equipo. Es cierto que los jugadores recibieron una tímida pitada cuando se marcharon a los vestuarios en el descanso pero bastó un solo gol de los locales para que Mestalla entrara en ebullición. Se vivieron emociones bonitas pero el gol de Witsel fue tan inmediato que apenas dejó saborear el empate.

La reacción del equipo: Lo dijo Nuno en sala de prensa "hemos construido algo importante. Los partidos duran 90 minutos y aquí nadie se rinde. Tenemos el carácter. Los que han visto este partido han visto un Valencia con casta y con corazón". En ese sentido no se le puede hacer ningún reproche al equipo. Con esa actitud hay muchas más probabilidades de que los resultados lleguen.

El juego: Dijo Vilas Boas que el partido pudo acabar 3-2 a favor del Valencia. El gol de Witsel fue tan inmediato que dejó la sensación de que el Zenit hizo en cada momento lo que quiso. Sin embargo, si nos alejamos de esa percepción se puede concluir que el Valencia jugó mejor que su rival. Fue demasiado plano al insistir en los centros al área desde las bandas pero el equipo movió bien el balón hasta llegar a ese punto. Parejo, en los primeros 45 minutos estuvo muy acertado filtrando balones entre los jugadores rusos y rompiendo líneas de presión y Javi Fuego también tuvo una aportación notable con cambios de juego precisos.

Nombres propios: Mustafi emerge en los momentos complicados como el nuevo líder del equipo. Es el coraje y la ambición que quiere ver Mestalla en todos sus futbolistas.

Enzo Pérez ha conseguido cambiar las suspicacias por expectativas positivas. Ahora falta que lo vaya confirmando. Se adivina un jugador que puede aportar muchísimo.

André Gomes es un futbolista descomunal. Ha vuelto con muchas ganas y de su evolución depende gran parte el éxito del Valencia. Si sigue creciendo y mejora aspectos como el de no ser tan intermitente durante los partidos va a ser, sin duda, la referencia futbolística del equipo.

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