Rodrigo Caio: La situación se complica

El futbolista brasileño todavía no ha fichado por el Valencia


El conflicto en el seno del club que abrió el fichaje de Rodrigo Caio se agrava. El futbolista brasileño no ha firmado todavía con el Valencia. La explicación oficial dice que faltan por realizar pruebas médicas complementarias y definir algún asunto económico con el Sao Paulo. Una situación poco común. En el fútbol primero se llega a un acuerdo, después se pasa la revisión médica y, a continuación, se firman los papeles. Si atendemos a la explicación del Valencia el proceso se ha invertido: primero el jugador pasa la revisión médica y después, o paralelamente, se llega a un acuerdo.

Por eso, parece más lógico pensar que la operación no fructifica porque se encuentra en el segundo paso, es decir, en la revisión médica. La situación es delicada. El revuelo que se generó a raíz de su fichaje cuando algunos medios pusieron a Nuno en el disparadero por haber actuado a espaldas de Salvo y de Rufete provoca que ahora haya más suspicacias de lo habitual. Ha habido bastantes jugadores que han visto su fichaje frustrado por no superar la revisión médica. Como casos recientes que tienen que ver con el club de Mestalla está el de Didac Vila que no pasó la revisión con el Valencia hace unas temporadas y el de Cissokho que no la pasó con el Milán y después jugó con el equipo blanquinegro. Es un asunto complicado y habrá que esperar como se resuelve para sacar conclusiones definitivas.

Mientras tanto, parece que las interpretaciones, las informaciones, las filtraciones y la falta de ellas, están generando una lucha de poder en el escenario mediático que tiene su origen en el seno del club y que no beneficia a la institución. No tiene sentido. Si de verdad Salvo piensa que Peter Lim está haciendo algo mal que lo explique públicamente por respeto al valencianismo. Utilizar a terceros para anunciar una actitud vigilante no encaja con la profesionalidad que se le supone a Mériton y al propio Salvo. Por su parte, como ya dijimos hace unas semanas, el máximo accionista debe hilar fino a la hora de gestionar su discreción. El objetivo loable de no convertir al club en un circo puede derivar en lo contrario cuando hay un conflicto evidente que necesita respuestas públicas. Es el momento de que alguien piense un poco en la imagen que trasciende. Siempre es momento de pensar en el Valencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *