Y Peter Lim fichó a Caio

Una nueva guerra da bastante pereza y es inútil


El fichaje de Rodrigo Caio ha desatado una nueva guerra en el Valencia CF. La contratación del mediocentro brasileño ha sido asumida por Salvo y Rufete como una ofensa. Decíamos el martes pasado tras la reunión en la Ciudad Deportiva entre el presidente ejecutivo, el manager general deportivo y Nuno que no era tan difícil "plantear un escenario en el que prime la madurez y la profesionalidad entre Rufete y Nuno y que ambos antepongan el interés del Valencia CF con voluntad de consenso. En cualquiera de los casos habrá que remitirse al criterio de Peter Lim". El pasado 28 de mayo también reflexionábamos en ese sentido "se habla mucho de la dicotomía a la hora de tomar las decisiones sobre los fichajes. Por un lado está Rufete y su equipo y por otro Nuno y Mendes. Este aspecto tiene menos recorrido porque, al final, la última palabra la tiene Peter Lim". Así pues, con el fichaje ayer de Rodrigo Caio, tal vez se puedan discutir las formas pero nunca el fondo.

En el tema de las formas parece que no se ha impuesto el escenario que planteábamos de madurez y profesionalidad. Por lo menos eso dice una de las partes que asistió a la reunión del pasado lunes. Teniendo en cuenta que los protagonistas son incapaces de proceder con cierta altura de miras convendría, para evitar este tipo de situaciones en el futuro, definir claramente el organigrama deportivo.

Por otra parte, los que viven de crear bandos, 'o conmigo o contra mí', quedan ahora muy expuestos. ¿ El enemigo es Mendes que no existía o que era bueno por definición porque es el mejor en lo suyo? ¿O el enemigo es Nuno, entrenador del Valencia CF que ha conseguido el objetivo y, al parecer, de la noche a la mañana, se ha convertido en el nuevo máximo accionista? Tal vez, la solución pase por revisar los procedimietos y empezar a relativizar los argumentos o dotarlos de coherencia. Una nueva guerra da bastante pereza y es inútil. El club se vendió hace un año. Siempre hemos defendido el proyecto de Rufete y lo ideal sería que todo fluyera y que hubiera consenso pero quien paga manda y si alguien se siente ofendido que dimita. Parece que es inconcebible que el máximo accionista prefiera fichar a Rodrigo Caio en vez de a Imbula. Sin embargo, el verano pasado no había problema en decir que tu entrenador era Pizzi para, una semana después, a instancias de un posible nuevo dueño, despedirlo y contratar a Nuno. El momento de reclamar y pedir justicia (y no dar palmas con las orejas) era ése. No ahora.

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