La transparencia no funciona así

El club debe dar explicaciones porque algo no encaja


Cuando parecía que la victoria en Getafe iba a permitir vivir una semana tranquila en el Valencia, una noticia de calado y otra importante han sacudido la realidad del club. La relación entre ambas genera dudas. Braulio fue cesado por la tarde. Además de ser un hombre de Llorente, su deslealtad con Djukic le ha marcado el camino de salida. Se puede añadir que esta decisión hubiera sido mejor tomarla en verano. El primer acontecimiento del día, sin embargo, fue el del fichaje del central portugués de 19 años Rubén Vezo. Y aquí, al relacionar las dos noticias por imperativo temporal, es cuando se hace evidente que algo no encaja. ¿Quién ha fichado al central portugués?, es decir, ¿a quién hay que preguntarle qué criterios futbolísticos se han seguido para traer a este jugador? ¿A quién hay que preguntarle por qué se ficha en noviembre a alguien con ese perfil cuando el  mercado de invierno puede ofrecer más alternativas? Es inconcebible que un club que quiere ser modelo de transparencia tome este tipo de decisiones emitiendo dos comunicados que juntos no suman seis líneas. Ese no es el camino porque cualquier especulación adquiere el grado de creíble. Dotar de transparencia a la gestión del club debe ser el elemento diferenciador clave de los actuales dirigentes. Es la expectativa que han creado y la deben cumplir.

Por cierto, cambiar a los Toldrá por Mendes puede suponer subir un escalafón pero no modificas el modelo de relacionarte con los intermediarios. Así se apaga el mensaje romántico de Salvo, el que de verdad había llegado a los aficionados. Tampoco tiene mucho sentido vender confianza en la cantera y tener el desastre de centrales que hay en Paterna: El entrenador del primer equipo no quiere jugar con dos centrales zurdos, el del Mestalla sí, y hay dos centrales diestros juveniles, Kaiser y Tendillo, que no encuentran acomodo ni minutos en ningún equipo y unas veces se entrenan con unos y otras con otros.  

Nótese que en ningún momento hemos hablado del consejo de administración y eso que Salvo está en Oriente Medio. Se supone que esta relación también iba a cambiar, aunque, en este caso, casi mejor.

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