Get it!

El Valencia quiere reverdecer sus éxitos europeos y esta noche en el Sánchez Pizjuán tiene una oportunidad inmejorable. Partido de ida de las semifinales de la Europa League en el que los sevillistas, aparentemente, parten como favoritos.


Dos años después el Valencia vuelve a afrontar una semifinal europea. De la última conviene pasar página y no incidir demasiado en el hecho de que el entrenador del Valencia entonces, Unai Emery, ocupa actualmente el banquillo rival esta noche. Hay lecturas más interesantes del duelo que enfrentará al Sevilla y al Valencia en el Sánchez Pizjuán en la ida de semifinales de Europa League. Una, sin duda, es que el Valencia se juega la temporada a una sola carta. Otra, es que el premio final conlleva hacerse un hueco en la historia del fútbol europeo. Podríamos decir que, pese a ser la última bala, tiene un gran potencial de permanencia en el tiempo.

Pero no será nada fácil transformar ese potencial en realidad. Se trata de subir tres escalones para alcanzar la cima. Los dos primeros tienen al Sevilla como rival y esta noche el Valencia da su primer paso para conseguir el éxito. Esperemos que no acabe en tropiezo. Porque si jugar en el Pizjuán siempre es complicado por el ambiente y la identidad competitiva del club hispalense, el equipo dirigido por Unai Emery se encuentra inmerso en una racha de juego y resultados espectacular. El Sevilla está practicando un gran fútbol y tiene a muchos de sus jugadores en un excelente momento de forma. El entrenador vasco tiene una variante que determina la vocación ofensiva o defensiva del equipo. Dependiendo de si Rakitic juega de mediocentro o mediapunta sabremos hasta qué punto el Sevilla respeta en su planteamiento al Valencia o ambiciona de forma clara el partido. En cualquier caso, futbolistas como Bacca, Reyes, o el propio Rakitic son una amenaza constante independientemente de cómo afronte el partido el equipo sevillista.  

Del lado contrario, el Valencia llega a la semifinal de la Europa League con el estado de ánimo por las nubes tras la remontada contra el Basilea. Sin embargo, el equipo sigue dejando muchas dudas. La primera parte del partido de ida contra los suizos es difícil de olvidar y en Liga el equipo ha dejado la certeza de no ser capaz de ganar a los equipos que ocupan el furgón de cola de la clasificación. El equipo que pondrá Pizzi en el campo será el mismo que jugó contra Osasuna en Pamplona en la última jornada de Liga con la salvedad de que vuelve Javi Fuego al centro de la zaga por Vezo que no está inscrito.

El técnico argentino en la rueda de prensa le concedió el favoritismo al Sevilla pero recordó que en el último enfrentamiento teniendo el Valencia sobre el campo "un jugador menos, el Sevilla fue incapaz de meternos un gol. A esa ilusión nos aferramos mucho y vamos a tratar de hacer un buen partido para tratar de ganarlo". Se puede interpretar por sus palabras, y viendo también  los ensayos a lo largo de la semana, que el Valencia quiere un partido en el que prime su seriedad defensiva. El deseo del técnico argentino es que la eliminatoria se resuelva en Mestalla. Parece evidente que no se quiere volver a tentar a la suerte de la remontada porque, entre otras cosas, el Basilea no es el Sevilla.

Por otra parte, más allá de los favoritismos lo cierto es que la eliminatoria está al 50% pese a la diferencia liguera. Feghouli insistió en la rueda de prensa del pasado lunes en la idea de que el partido se resolvería en los detalles. Y, ciertamente, se trata de un partido en el que la motivación, la intensidad, y la concentración se debe dar por descontadas y, en ese supuesto, cualquier pequeño matiz, puede decantar la eliminatoria para uno u otro lado. También hay que poner de relieve las especiales características del Sevilla un equipo que siempre exige viveza, corazón caliente y cabeza fría.

Nos espera un partidazo. Amunt València!

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