El empate no sirve

Partido muy disputado en el José Zorrilla, igualado en el juego y con ocasiones muy claras a favor del Valencia. El equipo de Pizzi, con este empate, continúa su peregrinar liguero por tierra de nadie.


Hay algunas lecturas positivas con respecto al último partido en Suiza, lo cual por otra parte, no era difícil. Sin embargo, al equipo de Pizzi sólo le valía la victoria por una serie de buenos motivos: para apurar sus opciones en Liga, para recuperar la confianza y para dar señales de vida a la afición valencianista antes de abordar la quimérica remontada frente al Basilea. Los objetivos, en ninguno de los casos, se cumplieron.  

La principal duda en la alineación del conjunto que vestía de naranja era ver cómo resolvía Pizzi las bajas en el centro de la zaga. Finalmente, fue Javi Fuego quien acompañó a Vezo como central diestro. El Valencia, de entrada, salió con las líneas más juntas como demostración de tener la lección aprendida respecto al partido en Suiza. El Valladolid también presionaba con intensidad. El balón se peleaba en todas las zonas del campo. A partir de esa batalla inicial el partido se dividió en tramos de dominio por parte de cada uno de los dos equipos. Indistintamente se producían ocasiones en las dos áreas. En el minuto 8 el Valencia tuvo una inmejorable. Con espacios,  Vargas puso un gran pase a la carrera de Paco Alcácer que se plantó sólo ante Jaime. El delantero de Torrent cruzó el balón con potencia pero el portero vallisoletano respondió con una magnífica parada. Poco después el peligro se trasladó al área contraria: Larsson aprovechó un balón mal defendido que quedó muerto dentro del área y su disparo ajustado fue despejado por Guaita al córner.  El partido se tranquilizó un poco y el Valencia aprovechó para hacerse dueño del balón. El doble pivote Keita-Parejo movía al equipo y Vargas y Alcácer ponían el picante en ataque. El Valladolid también marcaba el terreno con algún contragolpe amenazante. Pasaban los minutos y el Valencia perdía el protagonismo sobre el juego. Ahora eran los blaquivioletas quienes adelantaban posiciones y el equipo de Pizzi se limitaba a buscar la contra pero sin demasiada precisión. Abusando demasiado del pase largo buscando a Alcácer, utilizando esta posibilidad como único recurso ofensivo. En el minuto 37 Edu Vargas tuvo otra clara oportunidad para hacer gol. Tras una jugada por la derecha en la que Feghouli ganó con potencia la línea de fondo, el balón llegó a las botas de Vargas que no fue capaz de conectar el disparo con contundencia. Su golpeo mordido no supuso mayores problemas para Jaime. El Valencia se animaba y, a continuación, fue Fede quien lo intentó. Para acabar la primera parte, entre Parejo y Paco Alcácer trazaron una combinación preciosa dentro del área que acabó con disparo a las nubes del delantero de Torrent

El segundo periodo empezó como un calco del primero, hasta el punto de que, en el minuto 8, Alcácer tuvo otra gran oportunidad sólo contra Jaime, tras un gran pase de Vargas entre los defensas y un movimiento excelente del delantero de Torrent. Al igual que en los primeros 45 minutos el Valladolid contestó con dos acciones de peligro sobre la portería de Guaita. El Valencia volvía a intentar controlar el partido aunque los jugadores de ataque, Fede, Feghouli y Vargas buscaban con demasiada rapidez el disparo desde fuera del área. Pizzi decidió mover el banquillo y dio entrada a Piatti por Feghouli. Tras el cambio, el encuentro entró en una fase en la que el Valladolid volvía a tener más presencia en el campo del Valencia. Aún así el equipo de Pizzi seguía generando ocasiones claras. En esta ocasión fue Piatti quien, tras una excelente dejada de Paco Alcácer dentro del área, no pudo colocar su disparo entre los tres palos. El Valencia subió un punto más su dominio tras la ocasión de Piatti aunque hubiera futbolistas, caso de Parejo, a los que se veía justos de fuelle. Fede lo intentó con un potente disparo desde fuera del área y Bernat recorrió casi medio campo sorteando rivales. Nada conseguía inquietar a Jaime.  A falta de diez minutos para que acabara el tiempo reglamentario salió Míchel al campo por Vargas.  Se llegaba al final con la sensación de que cualquiera de los dos podía marcar. EL José Zorrilla cantaba el 'a por ellos' pero ninguno de los dos equipo tenía la claridad suficiente en la zona de tres cuartos como para generar situaciones de riesgo para los porteros. Un último cambio de Oriol Romeu por Fede puede ser interpretado como que a Pizzi le venía bien el empate. El signo del partido, a última hora, pudo cambiar con una ocasión de Piatti. En el córner posterior, con el tiempo añadido cumplido, Richino y Pizzi se desgañitaron en la banda por la apatía que mostraba su equipo a la hora de subir a rematar. Síntoma de que algo sigue sin funcionar. Por mucho que se empeñe el Villarreal dando oportunidades jornada tras jornada este equipo no está para competir por el séptimo puesto.

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