El Valencia respira y Voro agranda su leyenda

El equipo de la capital del Túria suma su segunda victoria consecutiva y abandona los puestos de descenso.


No sabemos qué tipo de entrenador sería Voro en otras circunstancias pero parece evidente que el técnico interino del Valencia CF sabe manejar, al frente del equipo, situaciones de crisis. Voro entiende que, en una coyuntura extrema, lo más prudente es arropar al equipo. Así, el dibujo táctico del Valencia en Butarque fue el 4-2-3-1- El entrenador blanquinegro innovó situando a dos mediocentros defensivos: Enzo Pérez y Mario Suárez y un mediapunta, Dani Parejo. Una búsqueda de la consistencia a través de la táctica pero también manejando otro tipo de conceptos para minimizar riesgos: ser expeditivos en la salida de balón y ofrecer coberturas defensivas. Al final el fútbol es caprichoso pero aplicar el sentido común permite tener más garantías de éxito. El Valencia volvió a conseguir una victoria sin brillantez pero suma tres puntos que le permiten abandonar los puestos de descenso. Oro puro.

Se estrenaba el equipo del murciélago en Butarque y Enzo Pérez entregó el preceptivo banderín con el escudo del Valencia a Mantovani, capitán del Leganés.  El principio del partido fue desalentador. No había manera de que los visitantes trazaran alguna jugada dando más de dos pases seguidos. Tampoco el Leganés parecía tener las ideas muy claras y los minutos pasaban sin ninguna incidencia en las áreas. Al equipo local, al menos, se le veía más voluntad que al Valencia, demasiado agarrotado. El equipo dirigido por Voro no estaba pasando apuros defensivos pero en el minuto 21 Szymanowski hizo el primer gol para el Leganés. El Valencia trató de reaccionar pero le faltaba frescura en el juego. En el minuto 27 llegó el primer acercamiento con cierto peligro del equipo visitante con un remate en escorzo de Nani a centro de Montoya. Al menos daba la sensación de que con el resultado en contra el Valencia se había liberado un poco de la ansiedad y del miedo a fallar. En el minuto 33 llegó la jugada polémica del partido y que supuso el gol  del empate. Una mala cesión del defensa a su portero le dio la oportunidad a Rodrigo Moreno de pelear por el balón. En la disputa con Serantes el hispano brasileño golpeó al guardameta del Leganés y el rechace cayó franco para Nani que resolvió con eficacia la oportunidad. El gol afianzó al Valencia y generó dudas en el Leganés. Aún así, la espesura en el juego seguía siendo la tónica del partido.

En la segunda parte el Valencia salió con más decisión a por la victoria. Encontró el premio en el minuto 53 tras una gran jugada de Nani por la banda izquierda culminada por Mario Suárez. El mediocentro defensivo, con el remate y el gol, le dio luz a otra lúgubre actuación. El Valencia ya tenía el ansiado botín y sólo faltaba conservarlo. El árbitro, seguramente condicionado por la decisión de la primera parte, pitó un riguroso penalti de Diego Alves que previamente había salido en falso. El portero brasileño, en cualquier caso, enmendó su error haciendo honor a su extraordinaria estadística de parar penaltis. Realizó una espectacular estirada para detener el lanzamiento desde los once metros de Szymanowski. El desenlace de la pena máxima volvió a reforzar la autoestima del Valencia. La bronca de Enzo Pérez a Cancelo fue un síntoma de que este equipo tiene alma. El partido entró en una fase de igualdad con alternativas en las dos porterías. El Valencia pudo haber sentenciado con un disparo de Dani Parejo desde la frontal o un remate de Gayà desde dentro del área. De la misma manera lo intentaron en la otra portería Luciano y Koné. Pero el Valencia supo sufrir y consiguió una trabajada victoria para salir del pozo y para que Voro agrande su leyenda.

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