Remontada para albergar un futuro sin dramas

El Valencia CF consiguió la victoria en un campo difícil como La Rosaleda, revertiendo el gol inicial del Málaga y sabiendo sufrir al final.


La situación clasificatoria del Valencia, tras la última derrota, obligaba a ganar en el campo del Málaga para no volver a mirar a los puestos de descenso. El equipo de Gary Neville cumplió con el objetivo en un partido extraño. El Valencia ofreció algunos indicios de lo que quiere su entrenador. Todavía nada sólido ni sustancioso pero los más optimistas pueden, incluso, ver una evolución, una promesa de equipo con las ideas claras y que sabe a lo que juega. Pero conviene remarcar que son sólo indicios. El equipo que vistió con la equipación de La Senyera ganó porque Kameni regaló un gol al filo del descanso y porque salió convencido en el inicio de la segunda parte pero sin dar demasiados argumentos futbolísticos. Afortunadamente, el Málaga propuso aún menos.  

Gary Neville presentó el once previsto, con rotaciones limitadas más allá de las obligadas. Entraron respecto al partido del Athletic cuatro jugadores: Javi Fuego, por la lesión de Enzo Pérez, Barragán por la sanción de Cancelo y como revulsivos en ataque Paco Alcácer por Negredo y Feghouli en lugar de Santi Mina que no viajó a Málaga por decisión técnica.

El primer acercamiento del partido fue a favor del Málaga con un disparo de Chory Castro que salió desviado por poco. El Valencia respondió con una internada de Feghouli por la derecha y un centro inofensivo del argelino desde una buena posición. El partido todavía no se había asentado y ya había habido un par de llegadas. Cuando pasaron los minutos se vio la intención del Valencia de querer llevar la iniciativa del partido a través de la posesión. Pero sólo eso, una declaración.

Un error de Diego Alves en el minuto 8 jugando con los pies hizo que el Málaga creciera y empezara a tomar el mando del partido. El Valencia, en esa tesitura, trataba de salir al contragolpe. En el minuto 13, Cop, el delantero croata del Málaga, en una jugada desgraciada para la defensa del Valencia en la que también hubo un punto de tibieza por parte de los zagueros, se encontró un balón muerto dentro del área y lo puso en la escuadra. El Valencia de Neville volvía a afrontar un partido con desventaja en el marcador.

Al menos, el equipo de La Senyera no se descompuso tras el gol encajado como sucedió ante el Athletic. No hubo ningún atisbo de rebeldía ante las circunstancias pero tampoco hundimiento.  

Se temía la ausencia de Enzo Pérez pero Javi Fuego, por primera vez en la temporada, estaba teniendo una buena actuación, dando equilibrio en tareas defensivas y más que correcto en la distribución. Pero faltaba que los futbolistas ofensivos intervinieran más. Parejo y André Gomes no acababan de conectar con el juego y los intentos por banda eran escasos.

Se cumplía la media hora de juego y el Valencia no daba sensación de peligro pese a que acumulaba más posesión. Por otra parte, la defensa no generaba demasiada confianza las veces que el Málaga se acercaba por las inmediaciones de la portería de Diego Alves.

En ataque no había manera de crear situaciones de gol. Demasiadas imprecisiones en la zona de tres cuartos como para darle continuidad a la ofensiva. Aunque poco a poco, el equipo de Gary Neville empezó a combinar con más acierto y consiguió trenzar alguna jugada interesante.

En el minuto 40 llegó el gol del Valencia. De forma surrealista. Alcácer hizo una gran maniobra dentro del área en la que acabó llegando a la línea de fondo por la derecha y poniendo un centro blandito. Kameni lo despejó con fiereza hacia su propia portería y puso el empate en el marcador. El Valencia encontraba premio a su mejoría en el juego de una manera poco ortodoxa.

Había que cambiar muchas cosas tras la reanudación si el Valencia quería volverse con algo positivo a la capital del Túria. Chutar a puerta era el primer objetivo. Y lo cierto es que el equipo de Gary Neville salió con más convencimiento en la segunda parte. No hizo falta mucho para crear peligro. Una presión mejor organizada y más intensa dio frutos de forma inmediata.  

En el minuto 49, André Gomes, tras un robo de balón cruzó un pase milimétrico para la incorporación de Cherysev que entraba sólo pisando área por la izquierda. El futbolista ruso cedido por el Real Madrid no perdonó en el mano a mano frente a Kameni.

El Valencia había conseguido remontar y ahora faltaba gestionar la ventaja. El Málaga, lógicamente, sin nada que perder, se lanzó a por el gol del empate. El equipo local atacaba con ímpetu pero no daba la sensación de tener demasiadas ideas para desarbolar a una defensa fiable. Era, por tanto, una prueba de fuego para la zaga valencianista.

Mustafi pudo hacer el tercer con un cabezazo tras saque de esquina pero no fue la ocasión más clara para el Valencia. En el minuto 60 Javi Fuego envió un excelente pase al hueco a Alcácer que encaró sólo a Kameni. El delantero de Torrent decidió darle el balón a Cherysev que entraba por la otra parte del área pero el jugador ruso no llegó por milímetros

El partido se calentó en una falta sobre Feghouli a la que sucedió una tangana resuelta por el árbitro con una tarjeta amarilla para cada equipo y la expulsión de Javi Gracia y Duda que estaba en el banquillo.

Nevile decidió cambiar a Feghouli por Rodrigo Moreno en el minuto 65. El Málaga, con más o menos razón, asumía el papel de víctima arbitral para encontrar una motivación extra pero acabó descentrándose con tanta protesta. El Valencia estaba en una situación propicia para cerrar la victoria antes de que el Málaga se volviera a meter en el partido. Estuvo muy cerca de hacerlo Rodrigo Moreno tras un contragolpe conducido por Alcácer que resolvió bien el hispano brasileño aunque su disparo se fue algo desviado.

En el minuto 77 Cherysev dejó su lugar en el campo a Piatti. Se entraba en los últimos diez minutos y el partido estaba abierto. El Málaga adelantaba líneas y buscaba llegar a la portería de Alves con fútbol directo aprovechando la presencia de Santacruz. En defensa dejaba muchos espacios y el Valencia al contragolpe tenía opciones para sentenciar.

El árbitro añadió cuatro minutos al tiempo reglamentario y Neville hizo el último cambio dando entrada a Vezo por Alcácer. Había que defender la ventaja como fuera. Kameni subió a rematar un centro para hacer el segundo gol en su cuenta particular. Pero el Valencia supo aguantar y capear el temporal y conseguir tres puntos que albergan un futuro sin dramas.

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