Goleada para encarrilar los octavos de final

El equipo de Gary Neville vence con comodidad al Granada con un partido serio y práctico y da un paso de gigante para estar en la próxima eliminatoria de la Copa del Rey.


No hubo excesiva brillantez en el juego pero si un magnífico resultado para los intereses valencianistas que pone pie y medio en los cuartos de final de la Copa del Rey. Habría que valorar el interés del Granada por la Copa del Rey teniendo en cuenta su delicada situación en Liga pero hay que concederle méritos al Valencia por hacer un partido práctico y efectivo. Un encuentro que hay que mirarlo desde la perspectiva grupal para darse cuenta de la importancia del mismo. El partido permite que futbolistas como Negredo, Rodrigo Moreno, Santi Mina, Javi Fuego, Barragán u Orban entren en la dinámica de los titulares con la confianza que sólo dan las victorias. Zahibo sumó más minutos con el primer equipo y Ryan volvió a demostrar que es un portero de garantías. Una tarde feliz, sobre todo, para Gary Neville.

Tarde fría y ambiente gélido en Mestalla que no llegó ni siquiera a la media entrada. Si la intención era que menguara la asistencia de la gente poniendo el partido a las 16.00 horas se cumplió el objetivo. Desgraciadamente es difícil buscar otras motivaciones.

Gary Neville salió con el once previsto, es decir, con Ryan en la portería; Orban, Vezo, Santos y Barragán en defensa, Javi Fuego, Parejo y Enzo en la sala de máquinas, Mina y Rodrigo Moreno por las bandas y Negredo como jugador de referencia arriba.

El partido empezó con una posesión del Valencia que duró dos minutos y acabó con un centro envenenado de Orban al que no llegó por poco Santi Mina. En la acción siguiente el gallego remató a portería desde fuera del área con intención tras una buena dejada de Negredo. El Valencia había entrado en el partido de forma impecable: combinando con comodidad y llegando a la portería defendida por Kelava.

En el minuto 7 aún se puso mejor el partido para el Valencia cuando Negredo recuperó el esférico que conducía Mainz como último defensa, encaró al portero granadino y puso el balón lejos de su alcance.  El delantero madrileño se empezaba a resarcir del último fallo frente a Keylor Navas.

Tras el gol cambió la dinámica del partido y el Granda se sintió con la obligación de ser algo más ofensivo. El Valencia bajó algo la intensidad y el duelo se igualó. En el minuto 25 el equipo nazarí tuvo una gran ocasión en las botas de Peñaranda pero su disparo sólo ante Ryan se fue desviado. La hora invitaba a la siesta y el equipo de Neville se estaba durmiendo. Una actitud prohibida en cualquier caso pero más en una eliminatoria.

El poco público que había trataba de pasárselo bien participando en los cánticos de la Curva Nord pero los jugadores no estaban poniéndolo fácil. A la media hora de juego un excelente pase de Parejo permitió que Rodrigo Moreno pisara el área y disparara con peligro. El equipo blanquinegro quería salir del letargo.

Y sin hacer mucho más el Valencia consiguió hacer el segundo gol en una jugada en la que Enzo Pérez filtró un gran pase a Santi Mina que encaró a Kelava y, generoso, cedió el balón a Rodrigo Moreno para que marcara a portería vacía. No se estaba viendo mucho fútbol pero el Valencia ya tenía el partido encarrilado.

En esta ocasión el tanto sirvió para que el Valencia insistiera en su idea ofensiva. E el gol de Rodrigo Moreno había sido un mazazo para el equipo andaluz. Los futbolistas blanquinegros volvieron a hacerse dueños de la posesión del balón. Aún así Rochina tuvo una buena ocasión con un chut desde fuera del área que obligó a Ryan a hacer una gran estirada. Respondió Parejo con un disparo que se fue muy cerca de la escuadra pero el marcador seguía reflejando 2-0 cuando el árbitro señaló el camino de los vestuarios.

Con el partido encarrilado Neville vio la oportunidad de darle descanso a Parejo y el futbolista de Coslada no salió al terreno de juego en la segunda parte. En su lugar entró Piatti y el Valencia pasó a jugar con un 4-2-3-1 con Rodrigo Moreno de mediapunta.  El Valencia salió con buena actitud tratando de sentenciar el partido y darle la puntilla a la eliminatoria. Sin embargo el ímpetu inicial desapareció pronto y de nuevo el Granada se hizo el equipo protagonista del juego.  En el minuto 53 Ryan hizo otra gran parada para sacar un remate de cabeza de Babin.

El Valencia tuvo otra fase de juego en la que encadenó varias llegadas al área granadina. Estos ataques tuvieron su recompensa en la jugada del penalti provocado por Santi Mina en el minuto 62. Negredo asumió la responsabilidad y no falló.

Gary Neville hizo la segunda sustitución y salió al campo Zahibo por Enzo Pérez. Todo estaba saliendo a pedir de boca: el equipo encarrilaba la eliminatoria y los jugadores menos habituales estaban contando con minutos y cogiendo confianza. El Valencia ahora ya empezaba a jugar a placer. Rodrigo Moreno pudo hacer el segundo en su cuenta particular pero su fuerte disparo en una magnífica posición fue desviado por Kelava. Después lo intentó Santi Mina tras un pase largo de Piatti pero llegó demasiado forzado para batir al portero yugoslavo.

 En el minuto 75 Neville hizo la última sustitución dando entrada a De Paul por Rodrigo Moreno.  Al partido ya no le quedaba mucha más historia pero Negredo provocó un penalti que él mismo provocó en una pugna con el rival para hacer el cuarto gol del partido. La ida de los octavos de final de la Copa del Rey y probablemente la eliminatoria quedaban sentenciadas y el público se dedicó a disfrutar hasta que el árbitro señaló el final del partido. Hubo regalo de Reyes para todos los valencianistas.

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