Europa nos espera

El Valencia CF consigue el objetivo de la temporada sufriendo en Almería y remontando un resultado adverso.


Se presentó el Valencia en Almería jugándose la temporada,el proyecto y la felicidad de su afición con un vestido raro, pantalones negros y camiseta y medias naranja. La arenga de Diego Alves que volvió donde empezó, mostraba la importancia del encuentro. Se escuchaban los cánticos de la hinchada valencianista desplazada a Almería, y en los bares y las casas de la capital del Túria los corazones de los seguidores blanquinegros estaban en un puño. El Valencia salió al campo con Enzo en el medio del campo en sustitución del lesionado André, y De Paul fue titular en banda izquierda. El resto del once fue el esperado y el que la afición se sabe de memoria.

El partido empezó con la tensión que se le presupone a dos equipos que se juegan todo en la última hora. En el minuto 3 Paco Alcácer tuvo una contra rápida que no pudo definir tras haber superado a la defensa. En cualquier caso, si alguien esperaba una apisonadora dispuesta a entrar en Europa destrozando la puerta, avisando a los demás de que hemos vuelto y de que somos un grande del continente, estaba equivocado. Pareció que el Valencia esperaba un poco a ver cómo se sucedía el partido. Se entraba muy fuerte al balón y se cometían demasiadas faltas innecesarias.

En uno de estos choques, Mustafi atropelló a Thievy a 10 metros fuera del área. La falta la tiró Thomas, por fuera de la barrera, con bastante efecto, para que Alves la tocara, diera al palo y entrara el gol. Pareció más un fallo que un golazo. En cualquier caso Alves se ha ganado la bula merecida. El Valencia se encontraba en una situación muy tensa y el Almería salvado. El conjunto blanquinegro iba perdiendo el partido sin haber hecho nada en él, sin tener la experiencia ni la personalidad que requieren este tipo de situaciones. Habrá que aprenderlo para el año que viene. En ocasiones, a este equipo le ha faltado una marcha y un punto de valentía, pero hemos de tener en cuenta que es el primer año y que los jugadores son muy jóvenes.

El equipo de Nuno no encontraba la manera de jugar, sin embargo, sus jugadores tuvieron la calidad suficiente para ganar el partido. El primer paso se dio en el minuto 28, cuando el Valencia intentaba jugar más en campo rival. Un córner, puesto por De Paul como quien tiene un surtido de caramelos en el pie, fue rematado con violencia por Nicolas Otamendi, el mejor central de la liga. El fallo del Almería fue grande, pues dejó al central argentino entrar solo en el área. El equipo valencianista empataba el partido y se quitaba un poco de presión, o al menos, eso pareció. Lo cierto es que el Valencia no mejoró demasiado en su juego y seguía sin controlar el partido. De hecho, en el minuto 36 Thievy se coló en el área con cierta facilidad y obligó a Diego Alves a realizar una estupenda estirada que acabó con un balón rechazado a los pies de Soriano. El jugador del Almería, que había salido sustituyendo a Dos Santos lesionado, empujó con un poco de suerte el balón al fondo de las redes. En ningún momento el Valencia había sabido jugar el partido. Ahora conseguir el objetivo no era para alegrarse, era para celebrarlo.

En el 40, un centro de Casado fue rematado por Soriano otra vez, y se fue rozando el palo en una clara ocasión. El Valencia había desaparecido el partido y sólo quedaba su miedo sobre el campo. Un miedo enorme que también se metía en el cuerpo de los valencinistas para no salir hasta el final del partido. Y ese miedo, es un serio problema para alguien que quiere entrar en Liga de Campeones y va perdiendo.

En el 44, una jugada ensayada comenzada en corto por De Paul en un córner, centrada por Gayà al segundo palo, con un toque de Fuego a modo de pase de la muerte, fue rematada por Feghouli a puerta vacía para convertir el empate en el marcador. Gol de Nuno. Golazo. Dos goles de balón parado que hacían pensar que la segunda parte sería mejor.

Al comienzo del segundo tiempo entro Álvaro Negredo, que también volvió donde empezó, por Enzo Pérez que arrastraba molestias. Negredo debe hacer más por el Valencia y este partido era una buena oportunidad. Confiemos en que lo hará en la previa de la Champions. También cabe confiar en que en la temporada que viene, Enzo sea un jugador que aporte mucho más al equipo. Ambos tienen potencial más que demostrado.

En la primera jugada de la segunda parte, Thievy volvió a irse de Mustafi con facilidad. El partido del Thievy estaba siendo excelente y un dolor de muelas para el Valencia. En el minuto 52 marcaba el Sevilla en Málaga y el Valencia estaba en Europa League, eso sí, de manera directa. Ganar o ganar. En el 55 volvía a marcar el Sevilla. El equipo blanquinegro empezaba a volcarse en el área del Almería, quizá debía haber sido así desde el principio, pero eso ya es cuestión de gustos.

Negredo peinaba los balones aéreos jugando por delante y Alcacer un poco más retrasado. En el 61 de Paul abandonaba el campo por Piattí, que también volvía donde su historia empezó y, al mismo tiempo, marcaba el tercero el Sevilla, que hacía sus deberes y metía toda la presión del mundo al Valencia. Decíamos en la previa que lo importante del partido era saber gestionar las emociones. Pues bien, quedaba media hora en el máster de gestión de emociones. Poco después Alcácer encontró un balón en el área que Rubén despejó con muchos apuros. La buena notica era que empezaba a tocarla Alcácer, inédito hasta ese momento. Mientras tanto, Alves, que había recibido un golpe, pedía el cambio por una posible lesión de ligamento en su rodilla derecha. Salía Yoel.

Pasaban muchas cosas en el partido que no estaban previstas y los 10 que había en el campo en ese momento eran los que tenían que llevar al Valencia a Europa. Ninguno más excepto la afición que preguntaba a Almería si sabía quiénes eran. El partido era malísimo, quemaba el balón en los pies y nadie tenía personalidad suficiente como para asumir el mando.

En el minuto 79 Paco Alcácer metía el gol cruzando un balón en un mano a mano después de un buen pase de Soso y un fallo del defensa del Almería. El gol iba a valer para jugar la previa de la Champions, para tener la oportunidad de volver a Europa y para terminar consiguiendo el objetivo de la temporada. Quedaba poco tiempo y el Valencia no pudo controlar del todo el partido. En el 88 Parejo fue expulsado por doble amarilla tras una mano que fue totalmente involuntaria. El Valencia se quedaba con 10 y el árbitro añadió 5 minutos. No pasó demasiado en lo que quedaba.

El Valencia, en unos meses, tendrá que pasar una eliminatoria para jugar la Liga de Campeones, una competición que al equipo de la capital del Turia se la da bien y una competición que el Valencia necesita para seguir con su proyecto de 'tornar'.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *