Contundente victoria en un derbi balsámico

El Valencia consigue una contundente y cómoda victoria contra el Levante y se afianza en puestos Champions.


Necesitaba el Valencia ganar al Levante por muchos motivos. Sin duda, el más importante, para seguir acercándose al objetivo de la temporada. El equipo de Nuno, con la victoria, se consolida en la cuarta posición y sigue muy de cerca al Atlético de Madrid. Por otra parte, el Valencia tenía que revertir las malas sensaciones que dejó el partido en San Mamés. El equipo estaba frustrado y había que cambiar la tendencia para encarar el final de temporada con otra dinámica. Y por último estaba el factor derbi. El Valencia, ante el equipo granota, debía restablecer la jerarquía y el orden natural.

Gran ambiente en Mestalla para ver el partido con nutrida presencia de los aficionados granotas. También asistió al derbi el máximo accionista del Valencia Peter Lim. Había curiosidad por conocer el once titular de Nuno pues el equipo blanquinegro tenía cuatro bajas importantes. La duda la resolvió el técnico portugués alineando a Cancelo de lateral derecho y Vezo de central. Arriba Feghouli, Alcácer y Rodrigo actuaron de punta de lanza.

El Levante empezó bastante valiente queriendo llevar la iniciativa del juego en los minutos iniciales. Fruto de esta puesta en escena llegó la primera acción con cierto peligro en un remate de cabeza en el segundo palo de Ivansichtz. El equipo granota había salido sin complejos y, probablemente, sorprendió al Valencia con su ambición. Al equipo de Nuno le costó entrar en el partido seis minutos y lo hizo gracias a una internada de Rodrigo por la izquierda que puso un centro al primer poste al que no llegó Alcácer por poco. Aún así, el Valencia no estaba cómodo en el campo. Parejo desatascó el partido con un excelente pase interior a Feghouli rompiendo la línea de defensiva. El argelino pisó área y sirvió un centro para que Alcácer rematara a gol. El juez de línea levantó el banderín de forma errónea y el colegiado anuló el gol. La primera decisión arbitral en la frente. El gol anulado sirvió para soliviantar a la afición y para que el Valencia tomara el mando del partido. Y, al cuarto de hora, se hizo realidad el lema de “no nos van a frenar' cuando Parejo puso un centro medido desde la derecha y Alcácer se adelantó a la defensa con un testarazo que acabó en el fondo de las redes. Mestalla enloqueció y coreó el nombre del delantero de Torrent. Después, la mayoría del estadio reprobó los cánticos en contra del Levante que salían desde el gol sur. Por mucho que quieran algunos (los levantinistas todos) el equipo granota nunca será el rival del Valencia, es una cuestión de jerarquía histórica. El equipo blanquinegro se había desatado: presionaba arriba la salida de balón del Levante y combinaba con rapidez y precisión cuando tenía la posesión en busca del gol. Se veía al equipo eléctrico y ambicioso que ha enamorado a la afición. Los futbolistas de banda, Feghouli y Cancelo por la derecha, y Rodrigo por la izquierda, daban soluciones por el exterior y André y Parejo movían al equipo e imponían su criterio desde la sala de máquinas. El Valencia era un torrente y llegaba con peligro. A la media hora la tuvo Rodrigo tras hacer una buena pared con Alcácer dentro del área pero el disparo del hispano brasileño no cogió portería. El Levante respondió con un chut de Barral tras una buena jugada colectiva. Pero el derbi era blanquinegro porque en la siguiente acción, en el minuto 36, Feghouli remató de forma imponente con la cabeza un centro de Orban desde la izquierda para hacer el segundo gol. La primera parte acabó con Cancelo ganando otra vez la línea de fondo y generando peligro.

Tras el descanso, con el ambiente todavía frío, Iván López envió un disparo al larguero de Diego Alves. Un aviso de que no se podía bajar la intensidad ni perder la concentración pese a la ventaja en el marcador. El Valencia captó el mensaje y retomó el mando del encuentro. Con menos chispa que en la primera parte pero sin conceder ninguna opción en defensa y tratando de llegar con verticalidad a la portería defendida por Mariño. Cancelo y Feghouli estaban haciendo un roto por la banda derecha. El equipo de Nuno empezaba a acumular méritos para hacer el tercer gol aunque faltaba generar ocasiones claras más allá del dominio territorial. Por el contrario, en la otra portería, un disparo de Víctor Cassadesús obligó a Alves a hacer una gran intervención. Nuno decidió mover el banquillo con dos sustituciones en el minuto 65. Dejaron su lugar en el campo Feghouli y André Gomes y entraron De Paul y Barragán. El resultado seguía siendo peligroso porque un gol metía en el partido al Levante. No llegaba el tanto del Valencia pese a que seguía intentándolo. Un pase de Alcácer con la cabeza permitió a Cancelo pisar área con el balón controlado pero su potente disparo no cogió portería. Fue la última acción del delantero de Torrent que, en el minuto 73, fue sustituido por Negredo. La grada era una fiesta continua aunque el Levante seguía apurando sus opciones pero el tiempo se consumía. Cancelo seguía haciendo diabluras por la banda derecha y De Paul se ofrecía constantemente. El Valencia parecía bastante conforme con el resultado. Diego Alves hizo una última gran parada antes de que Negredo marcara un gol de bandera para cerrar el partido. El delantero madrileño controló en el borde del área zafándose de su marcador, golpeó el balón tras el bote en una posición forzada y sacó un remate espectacular que pasó por encima de Mariño como un obús. Fue el broche perfecto para una gran victoria.

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